lunes, noviembre 14, 2011

SANTO TORIBIO MOGROVEJO (1538-1606): MISIONERO Y PASTOR DE AMÉRICA

Les comparto una breve semblanza que preparé como díptico para el CAPU de la PUCP en el 2006.

SANTO TORIBIO MOGROVEJO (1538-1606)
MISIONERO Y PASTOR DE AMÉRICA

IV CENTENARIO DE SU MUERTE EN EL 2006
"En Santo Toribio descubrimos el valeroso defensor o promotor de la dignidad de la persona. El fue un auténtico precursor de la liberación cristiana en vuestro país (Perú). El supo ser a la vez un respetuoso promotor de los valores culturales aborígenes, predicando en las lenguas nativas y haciendo publicar el primer libro en Sudamérica: el catecismo único en lengua española, quechua y aymara" (Juan Pablo II, 2-II- 1985, Lima).
El 2006 celebra el Centenario de la muerte de los dos únicos obispos de América que han conocido el honor de los altares. San Ezequiel Moreno, el I Centenario, y Santo Toribio, el IV. Nadie como ellos encarnan el perfil trazado por Juan Pablo II en su exhortación postosinodal Pastores gregis en su triple misión de enseñar, santificar y regir, y proponiéndoles como aliento "el ejemplo de Pastores santos, tanto para su vida y su ministerio como para la propia espiritualidad y su esfuerzo por adaptar la acción apostólica" (n.25).

Panorámica de su vida

Nos ubicamos en el siglo de oro español, en el Renacimiento. Nace en 1538, en el mes de noviembre, en Mayorga (Valladolid), encrucijada de caminos, entre las actuales comunidades autónomas de Castilla-León, Asturias, Cantabria y Galicia.  En 1551 inicia sus estudios de Gramática y Humanidades en Valladolid, capital del mundo hispánico. En 1562 acude a Salamanca donde enseña su tío Juan Mogrovejo, catedrático universitario. En 1569 obtiene el título de bachiller en Cánones y en 1571, peregrina a Compostela, y se licencia en Derecho. Cuando cursaba estudios de doctorado en el Colegio San Salvador de Oviedo, en 1574, se le nombra para Granada como Inquisidor Apostólico. En 1580, es propuesto como arzobispo; contaba con 39 años y necesitó una apurada ordenación sacerdotal como paso indispensable para la consagración episcopal. En 1581 llega a Paita y hace su entrada  en Lima un 12 de mayo. En 1583 tiene lugar el Tercer Concilio Limense del que emanan tres grandes publicaciones en quechua, aymara y español: el catecismo, el sermonario y el confesonario. En 1584 comienza su  primera visita pastoral. En 1591 acomete una obra decisiva, la creación del Seminario que -dedicado en su día a Santo Toribio de Astorga- hoy lleva su nombre. Se siente, ante todo, pastor dispuesto a dar su vida por sus ovejas. A tal efecto crea  nuevas parroquias. De igual modo, impulsará instituciones destinadas a la formación de líderes espirituales, académicos y sociales, en los monasterios como el de Santa Clara, hospitales como el de San Pedro, la Universidad de San Marcos, la Casa del Divorcio.... En 1593 inicia la segunda visita y  en 1605 la tercera, falleciendo en 1606, un 23 de marzo, en Saña. Al año siguiente, 1607, un 27 de abril, es enterrado en Lima. En 1679 fue beatificado y en 1726, canonizado.

Recuerdo vivo
El recuerdo del Santo fundador está presente en Lima, de forma especial en el Monasterio Santa Clara, donde se custodia su corazón, en el Arzobispado (reliquia del cráneo, cuadro, imagen) y en la Catedral (capilla, archivo, sacristía). De forma particular en el Seminario fundado por él en 1590 en las imágenes (portada de la iglesia, vestíbulo, comedor e interior de la iglesia)  y cuadros del santo, en su reliquia (falange de uno de sus dedos y una tapa de su mitra), en la selecta bibliografía (libros, novenas, artículos), constituciones y reglamentos, la fiesta y su espiritualidad. Recordemos que uno de los milagros atribuidos al Santo se operó con el seminarista Mateo de Rojas y Agüero, quien padecía flujos de sangre y se curó al aplicarle una reliquia de la costilla del santo, tal como atestiguan en 1684 el rector y vicerrector junto a los colegiales José Antonio Ruiz de Yantada y  Juan Ortiz de Landaeta, y cuatro años más tarde, el  24 de noviembre de 1689, el Bachiller y sacerdote Juan de Llanos, Nicolás de Melgosa, vicerrector del Seminario, Alvaro de Torres Bohórquez, rector, y el propio médico Bachiller Bernabé Ortiz (15 de febrero de 1690). El citado rector, Alvaro de Torres, da fe de otro "milagro", confesándonos cómo fue ante el Sr. Arzobispo M. Liñán de Cisneros, quien le aconsejó se encomendase a santo Toribio, tras lo cual "se fue a la iglesia catedral y a la capilla de san Bartolomé, donde están colocadas las reliquias de su santo cuerpo y su santa imagen y se estuvo muy despacio por más de una hora de rodillas pidiendo al santo arzobispo Toribio que socorriera su colegio que era su fundación que mirase que aquellos pobres no tenían otro padre ni consuelo a quien recurrir sino a su piedad. Y, acabada esta oración, se fue al colegio". Con ocasión de la visita del 22 de noviembre de 1622, el visitador Andrés García de Zurita, canónigo, deja constancia de la nueva y entrañable disposición referente al Fundador:
 "En acabando de cenar se dirá un responso por el Ilmo. Sr. Arzobispo Don Toribio Alfonso Mogrovejo que Dios haya (en gloria) por haber sido quien fundó el dicho colegio". El nombre de Santo Toribio fue primitivamente en honor a Santo Toribio, obispo de Astorga y monje de Liébana, pero al ser canonizado Mogrovejo se cambió de tutelar.
Trascendencia de Santo Toribio

En 1978, la Conferencia de Puebla, III CELAM, dirá que "Un obispo, santo Toribio de Mogrovejo, es factor de primer orden en ese jalón fundamental de la Iglesia latinoamericana; por su libertad ante el Estado, su inteligencia y voluntad de servicio, es modelo e inspiración de pastores". En 1983 Juan Pablo II lo nombrará "Patrono de todos los obispos de América Latina". No olvidemos que entre los casi mil obispos de la historia iberoamericana, sólo él, (y recientemente, en unión a Ezequiel Moreno) ha merecido el honor de los altares. Es curioso ver como todos los sucesores en la silla arzobispal de Lima

Se propusieron imitar su ejemplo; recordemos como el propio Cardenal Landázuri quiso ser enterrado en su capilla, como el Cardenal Vargas Alzamora visitó su tierra natal -Mayorga- con motivo del V Centenario en 1992.


Año Jubilar

Nuestro Cardenal, actual sucesor del santo prelado-arzobispo Monseñor Juan Luis Cipriani, en 1999, lo nombró: "Patrono de la Misión Jubilar de Lima", y de la Misión "Remar Mar Adentro" y ahora nos insta a todos con motivo de su año jubilar Contemplar la figura de Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo es contemplar la figura de un Obispo que promueve santidad, que se entrega con exuberante generosidad a su ministerio evangelizador superando las dificultades e inconvenientes que pueda encontrar. Preocupado por la enseñanza, padre de los pobres, defensor de los naturales, buen organizador de las estructuras eclesiásticas, promotor de las vocaciones que extiendan el reinado del amor divino, y muchas más obras como Pastor de almas. Con motivo del IV Centenario del tránsito a la eternidad de Santo Toribio, y en el marco de la Misión Remar Mar Adentro, el Papa Benedicto XVI ha concedido el don de la indulgencia plenaria a cuantos –además de las las condiciones acostumbradas, es decir, confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice, con la detestación de todo afecto a cualquier pecado- visiten la Basílica Catedral de Lima y participen atenta y religiosamente en una celebración jubilar o en un ejercicio piadoso en honor de Santo Toribio o se dediquen a meditar piadosas consideraciones durante cierto tiempo concluyendo con la recitación del Padrenuestro y del Credo y una invocación a Santo Toribio.


Alma eucarística
Una noche, se asoma a la ventana de su cuarto y observa que uno de sus criados, negro, tenía un fuerte dolor de costado, por el que a las dos de la mañana se presenta un Cura y un criado para alumbrarle. Al preguntarle el Arzobispo sobre el motivo de la visita, vio que era conveniente darle el Viático al enfermo y así se lo manifestó al Cura. Éste le contestó que no le parecía capaz de recibirle, por "ser el negro muy bozal", a lo que el Santo "le replicó que le hiciese capaz. Y sin guardar más, bajó y se fue con el Cura al aposento del negro; y sentándose en la cama, son sumo amor y humildad, le empezó a disponer; y con caricias y palabras de su espíritu fervoroso le dio a entender lo que había menester para aquella hora; y consiguió en el modo posible y suficiente, el poderle dar el Viático, y que el enfermo le recibiese. Y, llamando a los criados, mandó que limpiasen y aderezasen el pobre aposento y pusiesen altar decente, y por dentro de sus Casas Arzobispales pasó con el Cura a la iglesia y con alguna gente que se juntó al toque de la campana, hizo llevar el viático, con palio y pendón y fue detrás alumbrado. Y, habiéndole recibido el negro, con gran consuelo suyo y edificación de los circunstantes, volvió con el acompañamiento a la Iglesia, hasta dejara Cristo Sacramentado en su lugar. Entró por segunda vez en el aposento del enfermo, de quien estaba por confirmar y haciendo traer el Pontifical le dio la confirmación y le exhortó a que pidiese la Extremaunción, gastando en estas obras hasta el alba y descubriendo en ellas cómo sabía acudir al servicio de Dios, al bien de las almas y al cumplimiento del cargo de Pastor.
Fue el Arzobispo quien sentenció definitivamente a favor de los indios ante la problemática planteada sobre si administrarles o no la comunión. Las dificultades se referían a "la pequeñez de su fe", la falta de discernimiento hacia "aquel celestial manjar de este bajo y humano". Santo Toribio no esperó al Tercer Concilio y lo administró en la visita pastoral por Nasca y Huánuco, disponiendo en el Sínodo de Lima de 1582 que "en adelante, a los indios capaces de ellos, se les administre el Sacramento de la Eucaristía". Precisa A. León Pinelo el esmerado cuidado puesto en atender las iglesias: "Y en muchas de españoles puso sagrarios que no los había y en algunas de indios en que le parecía que había seguridad y posibilidad para sustentar lámparas y estar con decencia"

PARA SABER MÁS:
Su biografía en: http://www.ucss.edu.pe/fondo/toribio.htm.. Varios artículos e imágenes en http://www.arzobispadodelima.org/storibio/santoto.htm.  Para recibir más información, pueden dirigirse al e-mail: joseanbenito@terra.es

1 comentarios:

Ambrosio dijo...

Gracias a Dios por un santo tan grande como Santo Toribio. Él nos estimula a imitarle y nos ayuda desde el cielo.

Publicar un comentario

Instituto de Estudios Toribianos Copyright © 2011 | Template created by O Pregador | Powered by Blogger