sábado, agosto 08, 2015

El Museo de Salamanca acerca la figura de Toribio de Mogrovejo. http://www.salamanca24horas.com/cultura/07-08-2015-el-museo-de-salamanca-acerca-la-figura-de-toribio-de-mogrovejo

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El Museo de Salamanca acerca la figura de Toribio de Mogrovejo


Un taller familiar sobre Santa Teresa de Jesús y visitas organizadas a la exposición permanente y temáticas ('Mujeres protagonistas') completan el programa de actividades que ofrece el centro para las próximas semanas

El Museo de Salamanca, dependiente de la Consejería de Cultura y Turismo, destaca de su colección permanente, como 'Pieza del Mes' de agosto una presentación titulada 'Toribio de Mogrovejo: colegial, jurista, inquisidor, arzobispo', compuesta por dos obras que hacen referencia a uno de los hombres que constituyeron el pilar del Imperio español en el siglo XVI. Contemporáneo de Santa Teresa de Jesús, este personaje fue estudiante de la Universidad de Salamanca, colegial de San Salvador de Oviedo, inquisidor en Granada y arzobispo en Lima.

La muestra puede visitarse hasta el 4 de octubre en el horario habitual del Museo (de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, y los domingos y festivos, de 10:00 a 14:00 horas), y se realizará una explicación guiada de la obra durante este mes: los jueves y viernes a las 18.30 horas y el sábado 22, a las 13.00 y 13.30 horas.

Obras expuestas

La primera de las dos obras que destaca el Museo es la pintura de un milagro de Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima, haciendo aparecer un manantial de agua para que las aldeas indígenas salvaran sus cosechas. Probablemente provenga del desaparecido Colegio Mayor de San Salvador de Oviedo, que, siendo el único santo salido de sus aulas, promovió fiestas, obras y publicaciones para difundir su fama (y la del Colegio).

La segunda es un mármol del escultor Luis Salvador Carmona (Nava del Rey, Valladolid 1708 - 1767), rescatado de las ruinas del Colegio de San Salvador de Oviedo, que muestra a la Virgen María y a San Bernardo de Claraval convenciendo a Toribio de que continúe con sus estudios y no ingrese en el convento del Císter. El mismo impulsor de la orden contemplativa le presenta la beca estudiantil.

A través de las obras se explica la carrera de un hijo de la nobleza local castellana que, a través de los estudios y de los contactos que realiza en la Universidad de Salamanca, entra en la administración real, es nombrado juez inquisidor en Granada y, sin ser sacerdote, es nombrado arzobispo de Lima, donde desarrolla una labor importante, como muestra la publicación de catecismo trilingüe (aymará, quechua y castellano) y la fundación del Seminario de Santo Toribio a imagen y semejanza de su colegio Mayor de Salamanca.

Más oferta cultural

Además, el Museo de Salamanca acoge también el día 22 el taller familiar 'Vivo sin vivir en mi', que consistirá en una aproximación a las técnicas de la paleografía medieval a través de los textos de Santa Teresa de Jesús; en concreto, se realizará una réplica con pluma y tinta tradicional de fragmentos de su libro 'Las Moradas'. La actividad se celebrará de 11.30 a 13.00 horas y precisa reserva previa en el correo:museo.salamanca.dea@jcyl.es

También en el mes de agosto continúan las visitas organizadas a las obras de la exposición permanente y una visita temática denominada 'Mujeres protagonistas' cada jueves y viernes, respectivamente, de 19.00 a 20.00 horas.

viernes, agosto 07, 2015

MOGROVEJO, TORRE Y PUEBLO DE SANTANDER

El apellido Mogrovejo arranca de la vieja y noble estirpe que hunde sus raíces en la Alta Edad Media, pues un Mogrovejo peleó ya en la célebre batalla de Covadonga en el año 722.

El antiguo solar familiar se ubica en las estribaciones de Picos de Europa, junto a la aldea de Potes, muy cerca del monasterio de Santo Toribio de Liébana (fundado en el siglo V por santo Toribio, obispo de Astorga) y el santuario de Covadonga, en la actual provincia de Santander o Cantabria.

Mogrovejo es una aldea del Valle de Liébana en Cantabria, situada a los pies del Macizo Oriental de Picos de Europa, entre Potes (capital de la Liébana) y Espinama (Fuente Dé), a unos 2 ó 3 Km por encima de Camaleño encontraremos un desvío a la derecha (subiendo desde Potes) con un cartel indicando Mogrovejo.

La aldea merece la visita y un paseo entre sus casas y los senderos que la rodean. Tiene el sabor de un pueblo tradicional y sus casas parecen extraídas de un museo o de una pintura con el fondo de las paredes y cumbres de Picos de Europa que parecen sobresalir de los tejados de las casas de Mogrovejo

Se conserva en la actualidad un enhiesto torreón propiedad de la familia Mogrovejo que alberga entre sus muros diversos cuadros e imágenes del santo. De igual modo, en la capilla de la aldea, se venera un lienzo con la imagen del santo. Junto a él aparece un retrato del Papa que le beatificó, Inocencio XI, un escudo policromado de los Mogrovejo, al que se incluye en la parte inferior derecha la inscripción "Ave María gratia plena" y el siguiente rótulo: "Santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima, nació en Mayorga año de 1538 y falleció en Zaña en 1606, fue beatificado por Inocencio XI en 1679.

 

La familia de Santo Toribio fue oriunda de Mogrovejo, de la familia y casa de este apellido".

 

 

Apellidos: Alonso Mogrovejo Robledo Morán

ALONSO: Guerrero noble, título que el rey Don Pelayo en el 718 le confirió a la casa-castillo del actual torreón de la familia de Mogrovejo.

En escudo cuartelado, en el primer cuartel en campo azul una torre de oro por el torreón de MOGROVEJO, poblado ubicado en Potes (Santander). Según Carraffa, el Mogrovejo está representado por un campo de gules con una torre de plata y dos leones del mismo metal, empinados a sus muros; en el jefe, 8 veneras de oro, surmontadas de tres flores de lis del mismo metal todos puestos en situación de faja.

Por su parte, Julio de Atienza Nobiliario español, Madrid, Aguilar 1948, p.969) afirma sobre este apellido: "Armas en campo de roble, una torre de plata alcarada de azur, suerada de 3 flores de lis de oro y acompañada de 2 leones de lo mismo; bordura de gules, con 8 taos de oro"

En el segundo cuartel, en campo de sinople un culebrón o grifo marino, por la casa MORÁN de Mestich; en el tercer cuartel, en campo de plata un león de gules, y en el cuarto cuartel en campo azul tres flores de lis de oro.

(J. de Atienza: en un campo de azur, cinco yerros de loza, de plata, manchados de sangre y puestos en sotuer (dados por número 5).

En el fondo del escudo hay un escudente de oro con un árbol de sinople, bordado de plata con 8 arminios, armas de la casa de ROBLES, de donde era la madre del Santo.

Cubre el escudo el sombrero del Pastor adornado de las borlas doctorales.

Varios estudiosos sugieren que la torre simboliza la virtud moral de la justicia; las flores de lis, la templanza; la serpiente que significa la prudencia; y el león, la fortaleza; en definitiva, las cuatro virtudes morales.

 

Debo la espectacular foto al blog: http://familiamogrobejo.blogspot.com/

domingo, julio 19, 2015

SANTO TORIBIO MOGROVEJO EN EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES DE BUENOS AIRES

En el Seminario "Cátedra de Santo Toribio" de la FTPCL, mi alumno Artur Pereira  me presentó esta interesante fotografía. Es un pintura en óleo sobre tela, medidas 94,6 x 73,4 cm- Se llama Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, pero antes -como se ve en la inscripción superior- se llamaba Bartolomé de las Casas. Parece que se guardaba en Sevilla (España) y allí fue conseguida en 1906 por la Misión Schiaffino.  Ahora se conserva en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (Argentina) y está catalogado con el  Nº INVENTARIO 1918 http://mnba.gob.ar/coleccion/obra/1918. Tiene todo el perfil de Santo Toribio, por su fisonomía, por la iconografía que le acompaña -vestimenta arzobispal, rodeado de indígenas, el cuadro de María reflejo de su devoción a la Virgen- y que aparece en otros cuadros toribianos. Ojalá podamos conocer su historia y, sobre todo, el trueque de nombres. Curiosamente, escuché a un prelado que en cierta ocasión el Papa Benedicto XVI había alentado en el estudio de Santo Toribio, el cual se lo merecía tanto o más que el P. Las Casas.  


SANTO TORIBIO MOGROVEJO EN EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES DE BUENOS AIRES

En el Seminario "Cátedra de Santo Toribio" de la FTPCL, mi alumno Artur Pereira  me presentó esta interesante fotografía. Es un pintura en óleo sobre tela, medidas 94,6 x 73,4 cm- Se llama Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, pero antes -como se ve en la inscripción superior- se llamaba Bartolomé de las Casas. Parece que se guardaba en Sevilla (España) y allí fue conseguida en 1906 por la Misión Schiaffino.  Ahora se conserva en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (Argentina) y está catalogado con el  Nº INVENTARIO 1918 http://mnba.gob.ar/coleccion/obra/1918. Tiene todo el perfil de Santo Toribio, por su fisonomía, por la iconografía que le acompaña -vestimenta arzobispal, rodeado de indígenas, el cuadro de María reflejo de su devoción a la Virgen- y que aparece en otros cuadros toribianos. Ojalá podamos conocer su historia y, sobre todo, el trueque de nombres. Curiosamente, escuché a un prelado que en cierta ocasión el Papa Benedicto XVI había alentado en el estudio de Santo Toribio, el cual se lo merecía tanto o más que el P. Las Casas.  

miércoles, julio 15, 2015

Ricardo Palma recrea a Santo Toribio Mogrovejo en tres "Tradiciones"

Ricardo Palma recrea a Santo Toribio en tres "Tradiciones"


El célebre  literato Ricardo Palma en sus Tradiciones peruanas recoge varias anécdotas que contribuirá a popularizar detalles de su vida. Les comparto su texto en la edición de OCÉANO, Tomo I, Barcelona, 1932

1. "Las querellas de Santo Toribio". (T. I, pp.117-122). En esta primera tradición, la más extensa, se relatan las disputas habidas entre el Virrey de Perú, García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, y el arzobispo, casi siempre provocadas por la colisión de las jurisdicciones civiles y religiosas. En primer lugar se recoge la excomunión fulminada por el prelado contra el alcalde del crimen, Juan Ortiz de Zárate, en connivencia con el virrey, por no respetar la inmunidad eclesiástica concedida por santo Toribio a un español que había asesinado a otro alevosamente. La segunda se refiere a cuestiones prácticas del ceremonial: "Aconteció en ellos que habiendo ido el arzobispo a visitarlo (al virrey) en palacio, vio bajo el dosel un solo sillón ocupado por D. García. El prelado arrastró otro de los sillones que había en el salón, y colocándolo junto al del virrey le dijo: ´Bien cabemos aquí, que todos somos del Consejo de S.M.". Hurtado de Mendoza frunció el entrecejo y desde este día trató con frialdad cortesana a Toribio de Mogrovejo". La tercera nota nos habla del asunto del escudo colocado por santo Toribio en el colegio-seminario y la oposición visceral del virrey. La última querella recogida se refiere al supuesto memorial que habría enviado el arzobispo ante el Papa consultándole varios puntos del Patronato Regio y que provocó una airada filípica del virrey; por toda respuesta exclamó el santo: - ¡Enojado estaba nuestro rey! Sea por amor de Dios! Satisfacémosle, satisfacémosle. Termina con una "breve noticia biográfica del prelado", deteniéndose en su gran espíritu de caridad y culminando con una entrañable anécdota que nos recuerda que para poder curar a un moribundo se hizo pasar por un cualquiera,"Toribio, el de la esquina".

2. "Esquive vivir en Quive" (T. I, pp. 335-336). Alude al hecho histórico aceptado por la mayoría de los biógrafos y recogido iconográficamente con profusión: la confirmación de santa Rosa de Lima por nuestro arzobispo en su segunda visita pastoral a su paso por Quives. La verdad es que la tradición no cuadra con la personalidad de santo Toribio, ya que no nos imaginamos que los indios, mestizos y criollos le recibiesen con insultos y que  "su ilustrísima no levantó la mano para bendecir a la chusma, sino que, llenándose los ojos de lágrimas, murmuró: - ¡Desgraciados! ¡No pasaréis de tres! - Aunque, según R. Palma la profecía se cumplía en su tiempo, de acuerdo con el censo de 1876, en la actualidad, Quives de Santa Rosa, la "humilde aldehuela" es un prometedor pueblo y la religiosidad de los canteños sí cuida de la conservación de la casa en que viviese la santa.

3. "El cáliz de santo Toribio" (T.I, pp.337-338). Esta tradición nos informa de la visita del arzobispo de Berito y obispo de Huánuco, Gregorio Cartagena, y del párroco de un pueblecito de Huamalíes, cuya única riqueza era un singular cáliz con la siguiente inscripción: "Soy del doctor don Toribio Alfonso de Mogrovejo. Granada. Año de 1572". El vaso sagrado, por el que se darían unos tres mil pesos, serviría al humilde cura para reconstruir su parroquia. Nos sorprende la fecha de 1572 dado que las órdenes sagradas nos las recibirá hasta siete años después. Por el Diario de la visita sabemos que el 4 de mayo de 1595 "quedó fundada e institutida en la iglesia mayor de esta ciudad una cofradía en la cual entró SSI con su limosna y todos sus criados y toda la ciudad de Moyobamba y se juntaron más de 200 vacas y mucha cantidad de yeguas, la cual es capellanía y SS dejó allá para la celebración de los Divinos Oficios un ornamento y un cáliz dorado con patena, vinajeras y bacinilla todo de plata, y un guión o cristo que traía delante, de plata, de todo lo cual yo el presente notario doy fe, y dejó más unos platos de plata".



lunes, junio 22, 2015

La Vida estudiantil en la Salamanca clásica y Santo Toribio de Mogrovejo

Luis Cortés Vázquez La Vida estudiantil en la Salamanca clásica

 Ediciones Universidad Salamanca, HU (Historia de la Universidad) 37, 1985, 198 pp, 2ª reimpresión: mayo 2005. Texto pp. 140-141

 

Del capítulo VIII titulado A.M.D.G. el autor glosa de media docena de santos que anduvieron por sus calles, "los más de los cuales si no todos, tuvieron que ver con su Universidad y de ella recibieron enseñanzas" p. 134 San Juan de Sahagún, Santa Teresa, San Juan de la Cruz, San Juan de Ávila, Beato Alonso de Orozco, San Juan de Villanueva, Ignacio de Loyola y nuestro Santo Toribio.

 

"Pues vengamos ahora a un nuevo santo, el leonés de Mayorga Toribio de Mogrovejo quien, nacido en 1538 llegó a Salamanca en 1562, donde sería colegial del Mayor de San Salvador de Oviedo, que nunca olvidaría mientras vivió, ni en sus remembranzas ni en sus oraciones. Con nosotros permaneció, aunque con alguna ausencia notable, hasta 1573.

La vida de Santo Toribio de Mogrovejo, como acontece tantas veces en las de los santos presenta rasgos que denuncian una clara intervención providencial, no habiendo sido el menor en su caso, el que se viera Arzobispo electo de Lima en 1578, sin tener siquiera ninguna de las órdenes menores. Las cuales hubo de ir recibiendo una tras otra, así como las mayores hasta 1580 en que fue consagrado episcopalmente en Sevilla. Tan pronto como se vio en regla, embarcó para las Indias llegando a la ciudad capital del Virreinato en 1581, donde sería ejemplar y dignísimo arzobispo, ejemplo de amor y caridad para con indios y negros, hasta morir en visita pastoral en 1606, día de Jueves Santo, rodeado de sus amadísimos indios.

De su paso por Salamanca, además de los saberes que aquí adquiriera, llevóse al Nuevo Mundo su devoción por la Virgen serranita y morena de la Peña de Francia, poniendo una imagen de esta advocación en el Monasterio de Santa Clara limeño, su fundación bienamada, e informando así de ello al Papa clemente VIII: "Está en este monasterio una imagen de la Virgen de la Peña de Francia, de mucha devoción para el pueblo".

Cumple recordar a este colegial egregio salmantino, para pagar el inextinguible recuerdo que de nuestra Universidad conservó siempre, en los fecundos días de su arzobispado limeño, enviando cartas a su amado Colegio Mayor de San Salvador de Oviedo, dando cuenta de su vida y solicitando las oraciones de los colegiales: "Me hagan merced de avisar siempre de su salud y de las promociones del Colegio, y ocuparse en su servicio, que para mí será de sumo contentamiento y regalo, como hijo de esa santa casa, cuyo acrecentamiento deseo mudo" (Tomo estas líneas del santo de L. de Echevarría, "Nuevas pági8nas de Historia Universitaria Salmantina" I. Antiguos Catedráticos y Alumnos. Salamanca 1968, p.34

sábado, junio 20, 2015

TRAS LAS HUELLAS DEL SANTO JURISTA TORIBIO MOGROVEJO EN LA CATEDRAL Lima 17 junio 2015



TRAS LAS HUELLAS DEL SANTO JURISTA

TORIBIO MOGROVEJO EN LA CATEDRAL

Lima 17 junio 2015

La Catedral  Si la catedral es la cátedra del obispo, la Catedral de Lima se convierte en la cátedra de verdad, belleza y bondad desde la que irradia con luz propia la santidad de Santo Toribio, patrono de los obispos de América y el auténtico padre de la Iglesia de América. Desde el momento en que Lima salió a la calle para recibirle calurosamente en su ingreso el 12 de mayo de 1581 aquí en la Catedral, entre el Santo y la Iglesia Mayor de la Ciudad de los Reyes se han ido creando lazos indestructibles. Aquí celebró misa a diario y en días solemnes de fiesta, ordenó sacerdotes, consagró obispos, confirmó, participó en concilios y sínodos, honró a Nuestra Señora de Copacabana. A la Catedral llegaron sus restos mortales un 27 de abril de 1607, traídos a hombros por miembros del Cabildo desde la lejana ciudad de Zaña, donde falleció un jueves santo del 23 de marzo de 1606. Aquí se festejó por todo lo alto su beatificación y su canonización. Aquí, año tras año se ha ido recordando su santidad para seguir su ejemplo, en especial por parte de sus sucesores los cuales le han tributado especial devoción.

La inauguración de la primitiva iglesia levantada por Francisco Pizarro en el solar de la Catedral actual data del 11 de marzo de 1540. El 14 de mayo de 1541 es erigida en Catedral por bula de Paulo III. El 17 de Septiembre de 1543 firmó el acta de erección canónica de su Iglesia,  que por voluntad del Papa Paulo III la designó como titular al Apóstol y Evangelista San Juan. La primitiva catedral de adobe sucedió al templo edificado por Pizarro y la comenzó el arzobispo Loaysa hacia 1550. Se terminó en 1551, medía 260 pies, era toda ella de adobe, excepto la capilla mayor que era de piedra abovedada y fue costeada por doña Francisca Pizarro, hija del conquistador. El citado Arzobispo emprendió la obra de la segunda catedral, dándole mayor extensión y orientándola de este a occidente y no de norte a sur como la anterior. En 1589 Mogrovejo escribía al Rey diciéndole que "no se ha puesto piedra en ella y los cimientos de media iglesia...están a medio estado de mucho tiempo a esta parte". El 2 de febrero de 1601 pudo celebrarse su dedicación, aunque faltase la mitad (portadas y torres), la primera parte de la tercera catedral. Tan sólo el 2 de febrero de 1604, el Santo Arzobispo inauguró la primera parte de la tercera catedral. Ocupaba la Segunda Catedral de Lima todo el frente longitudi­nal de la Plaza Mayor comprendido entre el edificio del Palacio Episcopal y la calle Judíos, con una anchura que no sería mayor de la primera nave transversal de la Tercera Catedral actual. Se alzaba en una sola nave de planta g6tico-isabelina muy alargada, en la que se incorporaba atravesado un gran arco toral que separaba la capilla mayor de la nave de los fieles; y tenía como cubierta una armadura de par y nudillo a dos aguas labrada con madera; y posiblemente contaría con dos puertas de ingreso abiertas hacia la Plaza .Mayor. Se conservan de la Segunda Catedral de Santo Toribio los cuatro tableros manieristas de media talla tallados por Martín de Oviedo para el retablo de la cofradía de San Joseph de los carpinteros, que se conservan en los muros laterales de la capilla actual de esta misma advocación que –según el P. Antonio San Cristóbal- fueron bendecidos por Santo Toribio; y también perdura el gran recuadro tallado de la Adoración de los Magos colocado ahora en la entrada a la Sacristía y que fueron testigos mudos de las celebraciones litúrgicas de Santo Toribio. Del sector catedralicio construido en tiempos de Santo Toribio Alfonso perdura la gran sacristía del Cabildo de los canónigos donde se revestiría Santo Toribio de los ornamentos litúrgicos para salir a bendecir la nue­va obra catedralicia en 1604 .En 1609 un terremoto dañó las bóvedas de la parte construida. Entre 1614 y 1615 se cambiaron las bóvedas renacentistas de arista por bóvedas góticas de crucería. El 15 de agosto de 1622 se celebró la primera Misa en la tercera Catedral terminada. Por fin, el 19 de octubre de 1625 el arzobispo don Gonzalo de Ocampo consagró la catedral y se pudo inaugurar el nuevo templo. El gran problema que se ha presentado a lo largo de la historia ha sido que los diversos terremotos (1609, 1678, 1687, 1690, 1746, entre otros) hicieron estragos sobre todo en las bóvedas, que sufrieron diversas reconstrucciones. El 6 de enero de 1898 se inauguró la Catedral con el aspecto que hoy la vemos. La planta quedó edificada en base a un espacio rectangular, que se distribuye a manera de un tablero cuadriculado en cinco naves longitudinales que corren desde el muro de los pies al testero, y en nueve transversales tendidas de uno a otro de los dos muros laterales alargados, tal como había sido concebida desde sus inicios. En el 2004 –para recordar el centenario del segundo momento con Santo Toribio- se restauró e iluminó.

 a. Capilla de Santo Toribio. En 1729, tras las fiestas de la canonización que culminaron en el 22 de mayo, se trasladaron .las reliquias del cuerpo del Santo a la capilla del Arcediano don Juan Velázquez y Ovando. Esta capilla es la cuarta del lado de la epístola, entrando por la puerta del Perdón, y  fue propiedad del Arcediano de la Catedral y Subdelegado de Cruzada en Perú, Dr. Juan Velázquez (anteriormente estuvo aquí su retablo-sepulcro). A. San Cristóbal nos informa que su retablo de caoba negra de dos cuerpos y tres calles fue traído desde la antigua iglesia de la Recoleta de Belén de la Orden de la Merced. Corresponde al mejor estilo de los retablos limeños de la primera mitad del S. XVIII; destaca la fuerza ascendente de sus cuerpos por el centro del retablo que hace abrirse y curvarse por el centro los elementos arquitectónicos de sus cuerpos, un contraste muy acentuado frente a la rigurosa horizontalidad de los cuerpos en el retablo de san Juan Bautista de Martínez Montañés. En el nicho se ha colocado la imponente imagen de Santo Toribio como padre y pastor, acompañado de sus símbolos característicos: mitra, báculo, cruz pectoral y capa pluvial. Según el Dr. Rafael Ramos Sosa su autor puede ser Francisco Martínez, quien recibe 180 pesos, según contrato con el Cabildo Catedralicio el 30 de abril de 1686, por "una hechura de bulto de vara y tres cuartos de alto de Santo Toribio Arzobispo para su mismo día, pintado, dorado y encarnado con toda su vestidura, ropaje, grabado y báculo y demás adminículos" en estos términos: Ha sido felizmente restaurada en febrero del 2006 por Jaime Rosán, Director del Taller del Arzobispado.

A ambos lados del retablo, sendas vitrinas que contienen por una parte una casulla encarnada del Santo, decorada con la imagen de una ánfora de la que brotan espigas de trigo y flores, una estola del mismo color. En la otra vitrina se muestran dos cáligas o calzado ceremonial episcopal, así como la valona, cuello grande y vuelto sobre la espalda, pechos y hombros, usado por el arzobispo.

Cuelga en el muro lateral el cuadro que los canónigos compraron a la iglesia de Santa Liberata el 19 de enero de 1897, que representa la fachada principal de La Catedral tal como quedó tras el terremoto de 1746, valioso documento gráfico de la catástrofe. La vista de la Plaza Mayor de Lima (1711-15); es uno de los dos lienzos –el primero- votivos que narra el robo sacrílego padecido por la parroquia del Sagrario en el 1711. El segundo representa el desagravio presidido por el Arzobispo Diego Ladrón de Guevara en procesión hasta el parque de Santa Liberata.

Acerca de las reliquias (cráneo, huesos de la columna y extremidades), debido a tan continuo trasiego, por seguridad se han trasladado al Palacio Arzobispal. Este año jubilar, se ha colocado una en el altar principal (Reliquia astilla de vértebra dorsal)

Debido a la veneración profesada por el Cardenal Landázuri al Santo está enterrado en el nicho que él mismo costeó en esta capilla, tras la delicada carta de solicitud al Cabildo. Una lápida recuerda su deseo de restaurar la capilla: "Esta Capilla de Santo Toribio fue restaurada el año del Señor de 1979 en conmemoración del IV Centenario del nombramiento episcopal del Santo, siendo Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Sr. Cardenal Juan Landázuri Rikkets. Pax et bonum". En la lápida de su sepultura figura esta sencilla leyenda: "Emmo. Señor Cardenal Juan Landázuri Rikkets , O.F.M., XXX Arzobispo de Lima y Primado del Perú, 19-12-1913, 18-01-1997. Paz y Bien".

A la entrada hay diversas lápidas que recuerdan los hitos más importantes. Así, una lápida de 23 de marzo de 1906, está dedicada al tercer centenario de la muerte, dando cuenta del prelado reinante, Dr. Manuel Tovar, la comisión organizadora de las fiestas (Manuel Segundo Ballón, Carlos García Irigoyen, Belisario A. Philipps, Ignacio Escudero, Rector del Seminario, José Toribio Polo y Guillermo Basombrío), así como una larga lista de protectores por sus donativos económicos: Arzobispo Manuel Tovar, Supremo Gobierno, Monasterio de la Concepción, Beaterio de Copacabana, Padres de la Compañía de Jesús, Seminario de Santo Toribio, Religiosas del Sagrado Corazón, Enriqueta Bolívar de Soria, Carlos García Irigoyen, Alejandro Aramburu, Belisario Philipps, amador Sotomayor, Miguel Ortiz y Arnáez, Julio Zárate, Jaime Tovar, José M. Samamé, Religiosas de las Descalzas, Convento de Santa Catalina, Santo Domingo, San Agustín, Unión Católica de Señoras, Unión Católica de Caballeros, Universidad Mayor de San Marcos, Consejo Católico del Apostolado de la Prensa, MM. Terciarias de Santo Tomás, MM. De San José de Cluny, Jesús Beltrán de Elías, Carlos M. Elías, Toribio Elías.

 b. Lápidas y recuerdos. El 16 de marzo de 1979, con motivo del IV Centenario de su nombramiento episcopal se colocó lápida conmemorativa con un texto semblanza de su vida, encabezado por su escudo episcopal. Ese mismo año se colocó en otra lápida un texto del Papa Juan Pablo II, pronunciado el 27 de enero de 1979 en la Basílica de Guadalupe, México, en el marco del la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano:Otra efemérides notable fue el Concilio Limense. Otra lápida, ilustrada con un medallón de mármol con su efigie recuerda su patronazgo del episcopado latinoamericano. Su Santidad el Papa Juan Pablo II, por iniciativa del Eminentísimo Señor Cardenal Juan Landázuri Ricketts, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, y a pedido unánime de la Conferencia Episcopal Peruana y del Consejo Episcopal Latinoamericano declaró a Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, II Arzobispo de Lima, PATRON DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Roma, 10 de mayo de 1983, Laus Deo.

 c. Ara de Altar en que celebró Misa. La preciada reliquia corresponde al ara de altar sobre la que celebró muchas veces la Santa Misa el segundo arzobispo de Lima, Santo Toribio Alfonso Mogrovejo. d. Capilla de Pizarro. La Primera: capilla recuerda al fundador de la ciudad y la catedral, Pizarro. Aquí estaba enterrada también la hermana de Santo Toribio, Grimanesa. Hay un mosaico del Santo.

 e. Documentos: Actas Capitulares, Consueta, Concilios y Sínodos, Libro de la Visita, Reales Cédulas, documentos sobre su proceso de canonización.  

 f. Sala capitular y sacristía En la sacristía se revestiría Santo Toribio de los ornamentos litúrgicos para salir a bendecir la nueva obra catedralicia en 1604. En la Sala capitular figura su retrato en compañía del retrato de todos los arzobispos; su retrato lleva una hermosa leyenda alrededor que lo dice todo: " Fue muy limosnero, sin reservarse ni aun su camisa, obispo de Lima y padre de pobres".. Su retrato fue hecho por el clérigo pintor Juan Bautista Planeta en 1635, por encargo del Cabildo, y para enviarlo al Papa.

g. En el Museo de Monseñor Alberto Brazzini, cuadro del milagro del agua de Macate, un óleo del S. XIX de Francisco Masías, año 1875, que está siendo reprodu

 h. Capilla del Baptisterio. La primera por la izquierda, justo enfrente de la capilla de Pizarro. En el cuadro Apoteosis de la Iglesia Limeña , imagen de Santo Toribio, junto a Santa Rosa y San Francisco Solano y otros beatos y siervos de Dios peruanos que reciben el homenaje de un ángel que desciende de los cielos y les ofrece una lluvia de rosas. Encima del gran cuadro, en el tímpano de un frontón semicircular se rememora un bautizo y confirmación administrados por el Santo a indios de la sierra y de la selva. El autor del cuadro es el célebre presbítero Matías Maestro.

  i. Vitral en lo alto de la fachada de entrada de la  nave principal. j. Cripta: Están enterrados todos los arzobispos de Lima, excepto Santo Toribio y Monseñor Lissón (que lo está en la capilla de los santos peruanos).José Antonio Benito (ucss.edu.pe; www.arzobispadodelima.org; jbenito@ucss.edu.pe)


domingo, junio 14, 2015

Retiro espiritual o Santos ejercicios distribuidos en ocho días para los sujetos a quienes se dirige la vida de S. Toribio Mogrovejo, Arzobispo de Lima, de cuya vida se han sacado [Manuscrito]

Retiro espiritual o Santos ejercicios distribuidos en ocho días para los sujetos a quienes se dirige la vida de S. Toribio Mogrovejo, Arzobispo de Lima, de cuya vida se han sacado [Manuscrito]
Título

Retiro espiritual o Santos ejercicios distribuidos en ocho días para los sujetos a quienes se dirige la vida de S. Toribio Mogrovejo, Arzobispo de Lima, de cuya vida se han sacado su autor D. Gabriel María Valenzuela, Bernabita, que la escribió en italiano; traducidos malamente al castellano por A.S.E. 

Autor

Valenzuela, Gabriel María de

Fecha
entre 1801 y 1900?
Datos de edición
1807
Tipo de Documento
Manuscrito
Materia
Descripción física
82 h. 
Signatura
Mss/5663
PID
bdh0000045539
CDU
24
27
94(85)
Descripción y notas
Paz, América (2ª ed.)
Aguilar Piñal, Bib. S. XVIII
En portada: Madrid, año 1807

miércoles, junio 10, 2015

Santo Toribio de Mogrovejo. Apóstol de los Andes. Nicolás Sánchez Prieto

AUTOR:  Sánchez Prieto, Nicolás 
COLECCIÓN:  Popular (PO0078) 
ED.-IMP.:  1-1 (1986) 
PÁGINAS:  212 
MATERIA:  Historia y hagiografía 
ISBN:  978-84-220-1255-9 
DISPONIBILIDAD:  Total 
PRECIO:  6,73 € (sin IVA) 
Al dibujar, con amor y objetividad, la figura gigantesca de San­to Toribio de Mogrovejo, intentamos «descubrir» también la me­jor América que hicimos: la de la evangelización. Es la tarea a la que nos convoca nuestro Episcopado, por medio de su Comisión especial para el V Centenario de su Descubrimiento: «pensar en la gran tarea de evangelización que allí se realizó a partir de 1492». Hace cinco siglos llevamos la fe católica a veinte naciones. Queda tarea —mucha y hermosa— que hacer allí. Santo Toribio de Mogrovejo, «el gran Borromeo de los Andes» y «el más grande misionero de la América española». Santo y arzobispo, patrono y ejemplo magní­fico del Episcopado latinoamericano. Con él «descubriremos» me­jor a América, sin necesidad de salir de casa ni pasar por alto ninguna historia. La que aquí se cuenta es la de uno de los mejo­res y más seguros guías y animadores de todo aquel mundo, tan nuevo siempre y tan real

Santo Toribio de Mogrovejo en Santopedia

Santo Toribio de Mogrovejo

23 de marzo Siglo XVII

Santo Toribio de Mogrovejo, obispo de Lima, que siendo laico, de origen español y licenciado en leyes, fue elegido para esta sede y se dirigió a América donde, inflamado en celo apostólico, visitó a pie varias veces la extensa diócesis, proveyó a la grey a él encomendada, fustigó en sínodos los abusos y los escándalos en el clero, defendió con valentía la Iglesia, catequizó y convirtió a los pueblos nativos, hasta que finalmente en Saña, del Perú, descansó en el Señor.
Nombre
Toribio (Masculino)
Celebran
Toribio
Otros santos
Otros santos con nombre Toribio 
Nació
en Mayorga, Valladolid, en el actual España 
Falleció
en Saña, en el actual Perú 
Proceso
Celebración
23 de marzo

Vida de Santo Toribio de Mogrovejo

Toribio, arzobispo de Lima, es uno de los eminentes prelados de la hora de la evangelización. El concilio plenario americano del 1900 lo llamó "totius episcopatus americani luminare maius", que en vernácula hispana quiere decir "la lumbrera mayor de todo el episcopado americano". Era la hora de llevar la fe cristiana al imperio inca peruano lo mismo que en México se cristianizaba a los aztecas.

Nació en Mayorga (Valladolid), el 16 de noviembre de 1538. No se formó en seminarios, ni en colegios exclusivamente eclesiásticos, como era frecuente entonces; Toribio se dedicó de modo particular a los estudios de Derecho, especialmente del Canónico, siendo licenciado en cánones por Santiago de Compostela y continuó luego sus estudios de doctorado en la universidad de Salamanca. También residió y enseñó dos años en Coimbra.

En Diciembre de 1573 fue nombrado por Felipe II para el delicado cargo de presidente de la Inquisición en Granada, y allí continuó hasta 1579; pero ya en agosto de 1578 fue presentado a la sede de Lima y nombrado para ese arzobispado por Gregorio XIII el 16 de marzo de 1579, siendo todavía un brillante jurista, un laico, o sólo clérigo de tonsura, cosa tampoco infrecuente en aquella época.

Recibió las órdenes menores y mayores en Granada; la consagración episcopal fue en Sevilla, en agosto de 1579.

Llegó al Perú en el 1581, en mayo. Se distinguió por su celo pastoral con españoles e indios, dando ejemplo de pastor santo y sacrificado, atento al cumplimiento de todos sus deberes. La tarea no era fácil. Se encontraba con una diócesis tan grande como un reino de Europa, con una población nativa india indócil y con unos españoles muy habituados a vivir según sus caprichos y conveniencias.

Celebró tres concilios provinciales limenses: el III (1583), el IV (1591) y el V (1601). Sobresalió por su importancia el III limense, que señaló pautas para el mexicano de 1585 y que en algunas cosas siguió vigente hasta el año 1900. Fue de los pocos que intentaron poner al pie de la letra las disposiciones del concilio de Trento; pero se vio imposibilitado para cumplirlas todas, como la de los sínodos anuales, en aquellas circunstancias por la imposibilidad de las comunicaciones.

Aprendió el quechua, la lengua nativa, para poder entenderse con los indios. Se mostró como un perfecto organizador de la diócesis. Reunió trece sínodos diocesanos. Ayudó a su clero dando normas precisas para que no se convirtieran en servidores comisionados de los civiles. Visitó tres veces todo su territorio, confirmando a sus fieles y consolidando la vida cristiana en todas partes. Alguna de sus visitas a la diócesis duró siete años.

Prestó muy pacientemente atención especial a la formación de los ya bautizados que vivían como paganos. Llevado de su celo pastoral, publicó el Catecismo en quechua y en castellano; fundó colegios en los que compartían enseñanzas los hijos de los caciques y los de los españoles; levantó hospitales y escuelas de música para facilitar el aprendizaje de la doctrina cristiana, cantando.

No se vio libre de los inevitables roces con las autoridades en puntos de aplicación del Patronato Real en lo eclesiástico; es verdad que siempre se comportó con una dignidad y con unas cualidades humanas y cristianas extraordinarias; pero tuvo que poner en su sitio a los encomenderos, proteger los derechos de los indios y defender los privilegios eclesiásticos.

Atendido por uno de sus misioneros, murió en Saña, mientras hacía uno de sus viajes apostólicos, en 1606. Fue beatificado en 1679 y canonizado en 1726.

Quien tenga la suerte de tener entre sus manos un facsímil del catecismo salido del Tercer Concilio Limense, aprenderá a llamar mejor evangelización que colonización a la principal obra de España en el continente recién descubierto.

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