miércoles, febrero 26, 2020

SÍNODOS DE SANTO TORIBIO EN PISCOBAMBA. Dr. Miguel León Gómez

Póster del Dr. Miguel León Gómez acerca de los sínodos toribianos, especialmente el de Piscobamba celebrado en 1594.  

viernes, febrero 14, 2020

SANTOTORIBIO MOGROVEJO, PADRE Y FORJADOR DE AMÉRICA. HUELLAS Y DESAFÍOS ANTE EL SÍNODO DE LA AMAZONÍA

SANTO TORIBIO MOGROVEJO, PADRE Y FORJADOR DE AMÉRICA.

HUELLAS Y DESAFÍOS ANTE EL SÍNODO DE LA AMAZONÍA

RESUMEN

José Antonio Benito, Director del Instituto de Estudios Toribianos, Lima, 2020

Lección inaugural del Curso Académico del Seminario Redemptoris Mater de Brasilia

 

Justo en el día de hoy nuestro Papa Francisco nos regala la exhortación postsinodal "Querida Amazonía" indicándonos en los parágrafos 62 al 65 que "El anuncio indispensable en la Amazonia es el que nos ayuda a reconocemos a Cristo en ellos y porque descubrimos la inmensa dignidad que les otorga el Padre Dios que los ama infinitamente. …Así, el kerygma y el amor fraterno conforman la gran síntesis de todo el contenido del Evangelio que no puede dejar de ser propuesta en la Amazonia. Es lo que vivieron grandes evangelizadores de América Latina como santo Toribio de Mogrovejo o san José de Anchieta.

 

1.      PADRE DE AMÉRICA

Para calibrar la figura de Mogrovejo no basta con equipararla con algunos santos contemporáneos suyos, obispos, como Tomás de Villanueva, Carlos Borromeo o Juan de Ribera, sino con otras como San Ambrosio (no solamente por la modalidad inesperada y sorprendente de su elección), y aquellas que han construido la Europa cristiana en momento de convulsión, como San Benito, San Isidoro de Sevilla, los Santos Hermanos Cirilo y Metodio. Así lo afirmó el historiador P. Fidel González Fernández en Lima en el congreso académico con motivo del IV Centenario de su muerte y en varios de sus artículos del estupendo Diccionario.

Si la Iglesia considera "padres" a los que gozan de santidad, ortodoxia, aprobación eclesiástica y antigüedad de vida (antes del siglo VIII), podemos considerar en este rubro para América a los pioneros, los del siglo XVI como Julián Garcés, Juan de Zumárraga, Vasco de Quiroga, Bartolomé de las Casas, Antonio de Valdivieso, Cristóbal de Pedraza, Juan del Valle, Agustín de la Coruña, Hernando de Trejo y Sanabria, Jerónimo de Loaysa; pero, entre todos, sobresale Toribio de Mogrovejo.

En el Concilio Plenario Latinoamericano de fines del siglo XIX, 1899, en la sesión última, las "Aclamaciones" le declaran "ejemplar y ornamento esplendente de todos los Prelados y sinodales de la América Latina".

Así lo recordarán los obispos latinoamericanos en 1978 en Puebla: "Un obispo, santo Toribio de Mogrovejo, es factor de primer orden en ese jalón fundamental de la Iglesia latinoamericana; por su libertad ante el Estado, su inteligencia y voluntad de servicio, es modelo e inspiración de pastores" (III CELAM).

El 10 de mayo de 1983 le fue otorgado por parte del Santo Padre Juan Pablo II el título de Patrono de los obispos de América Latina[1]. De igual modo, ha sido propuesto como paradigma de los pastores del Perú y de América como se manifiesta en el mensaje pronunciado por el propio Santo Padre a todos los obispos del Perú: su gran tarea consistió en realizar, iluminado por el Concilio de Trento, la primera evangelización del Mundo Nuevo en cuatro dimensiones: Evangelización para la santidad, Evangelización para la unidad en la fidelidad. Evangelización para la dignidad de la persona. Evangelización en constante sintonía con la Sede Apostólica[2].

A este respecto, es significativa la homilía del cardenal Giovanni Battista Re en el 25 aniversario de la proclamación de santo Toribio como patrono del episcopado de América Latina, 50 años de la Comisión y un año de Aparecida, el 9 de mayo de 2008, en la basílica de Santa Anastasia, en la que hay un altar dedicado a santo Toribio:

América Latina ha llegado a ser un continente mayoritariamente católico, de fe cristiana vigorosa y de extraordinaria creatividad, gracias a pastores como santo Toribio de Mogrovejo que supieron plantar la fe sólidamente y trabajaron con ardor para que echara raíces profundas…

Por su parte Francisco, al hilo de un cuadro que relata uno de sus milagros del agua, lo denominó como "nuevo Moisés" que supo cruzar orillas, las geográficas, culturales y, sobre todo, la del amor fraterno

2.      CONTEXTO Y VISIÓN GLOBAL

Nuestro protagonista se ubica en la España de los Austrias, y más en concreto, en la de Felipe II. Parece que nace un 16 de noviembre de 1538, en la villa de Mayorga (Valladolid), encrucijada de caminos, entre las actuales comunidades autónomas de Castilla-León, Asturias, Cantabria y Galicia. En 1551 inicia sus estudios de Gramática y Humanidades en Valladolid, capital del mundo hispánico. En 1562 acude a Salamanca donde enseña su tío Juan Mogrovejo, catedrático universitario. En 1569 obtiene el título de bachiller en Cánones y en 1571, peregrina a Compostela, y se licencia en Derecho. Cuando cursaba estudios de doctorado en el Colegio San Salvador de Oviedo, en 1574, se le nombra para Granada como Inquisidor Apostólico. En 1580, es propuesto como arzobispo; contaba con 39 años y necesitó una apurada ordenación sacerdotal como paso indispensable para la consagración episcopal.

En 1581 llega a Paita y hace su entrada en Lima un 12 de mayo. En 1583 tiene lugar el Tercer Concilio Limense del que emanan tres grandes publicaciones en quechua, aymara y español: el catecismo, el sermonario y el confesionario. En 1584 comienza su primera visita pastoral. En 1591 acomete una obra decisiva, la creación del Seminario que -dedicado en su día a Santo Toribio de Astorga- hoy lleva su nombre. Se siente, ante todo, pastor dispuesto a dar su vida por sus ovejas. A tal efecto crea nuevas parroquias. De igual modo, impulsará instituciones destinadas a la formación de líderes espirituales, académicos y sociales, en los monasterios como el de Santa Clara, hospitales como el de San Pedro, la Universidad de San Marcos, la Casa del Divorcio.... En 1593 inicia la segunda visita y en 1605 la tercera, falleciendo en 1606, un 23 de marzo, en Saña. Al año siguiente, 1607, un 27 de abril, es enterrado en Lima. En 1679 fue beatificado y en 1726, canonizado.

 

3.      DIMENSIONES. PERFILES

Como forjador y organizador de la Iglesia en América gracias a su santidad, su apuesta en la promoción humana y social del indio, su legislación conciliar y sinodal, su catequesis inculturada, podemos considerarlo como la encarnación de las huellas y frutos de la evangelización fundante. Lo podemos constatar en los nombres cristianos de las ciudades, sus actas; las doctrinas; los monasterios y conventos; los concilios, juntas y sínodos; las catedrales y cabildos; los misioneros ; los seminarios y centros educativos; los aportes lingüísticos con diccionarios, vocabularios; el arte (arquitectura, escultura, pintura); la jerarquía eclesiástica (obispos, superiores de congregaciones); sacerdotes y fieles; santos, beatos y siervos de Dios; las cofradías, hermandades, asociaciones y movimientos; los santuarios, advocaciones e  imágenes de María; las cruces y los crucificados; la  devoción a la Cruz y al Señor; la historiografía y bibliografía; los  archivos y bibliotecas; la celebración de las fiestas patronales; costumbres de la vida cotidiana como la oración, las procesiones, festividades religiosas del año…

Señala León Pinelo que, desde que entró en Lima, hasta la hora de la muerte, llevó una vida muy regular y sistemática a lo largo del cuarto de siglo. Consciente de que la primera reforma era la suya propia, se somete a un estricto régimen de vida, de obedienca fiel a su horario. Hay una palabra clave: conversión. Como en el reciente Sínodo de la Amazonía, conversión integral, pastoral, ecológica…De hecho, poco antes de morir exclamaría santo Toribio: "Bendito seas, Dios, el clero está muy reformado". No sin razón se le llamará el "Borromeo de las Indias".

4.      SABIO LEGISLADOR EN CONCILIOS Y SÍNODOS

 

De los 11 concilios provinciales y 57 sínodos diocesanos inventariados para la "edad dorada" de la Iglesia en Indias (1551-1622), 3 concilios (C3L [Concilio Tercero Limense],1582-83, C4L.1591, C5L 1601) y 13 (desde 1582 a 1604) sínodos fueron convocados por el obispo castellanoleonés Toribio Alfonso de Mogrovejo. De su importancia da fe la vigencia mantenida hasta el Concilio Plenario de América Latina, celebrado en Roma el año 1899. Se puede considerar como auténtico precedente del CELAM (Conferencias Episcopales Latinoamericanas), verdaderos concilios de la Iglesia para esta parte de la iglesia en América.

5.      ITINERANCIA DE UN CELOSO VISITADOR

 

Mogrovejo será un caminante empedernido, tanto que llegará a decir de él su primer biógrafo Antonio León Pinelo:

"Fue su vida una rueda, un movimiento perpetuo, que nunca paraba. Y si la del hombre, es milicia en la tierra, bien mereció el título de soldado de Cristo Señor Nuestro, pues nunca faltó a lo militante de su Iglesia, para conseguir el premio en la triunfante, que piadosamente entendemos que goza"[3].

            Sus visitas eran auténticos encuentros vitales con los indios y sus curas doctrineros. Del espíritu de las visitas nos habla su Relación y Memorial al Papa Clemente VIII:

« Después que vine a este Arzobispado de los Reyes de España, por el año de ochenta y uno, he visitado, por mi propia persona, y estando legítimamente impedido por mis visitadores, muchas y diversas veces, el distrito, conociendo y apacentando mis ovejas, corrigiendo y remediando, lo que ha parecido convenir, y predicando los domingos y fiestas a los indios y españoles, a cada uno en su lengua, y confirmando mucho número de gente, que han sido más de seiscientas mil ánimas a lo que entiendo y ha parecido, y andado y caminado más de cinco mil doscientas leguas, muchas veces a pie, por caminos muy fragosos y ríos, rompiendo por todas las dificultades, y careciendo algunas veces yo y la familia, de cama y comida, entrando a partes remotas de indios cristianos, que de ordinario traen guerra con los infieles, adonde ningún Prelado ni visitador había entrado»[4].

 

            Culmino con otra deliciosa en tiempos de Navidad. El jesuita P. Francisco de Contreras, que le conoció desde 1592 y fue ordenado de sacerdote por él, nos rescata de su memoria un gesto entrañable en tiempos de Navidad: "Y asimismo vio este testigo que habiéndole enviado de esta ciudad con grande regalo de dulces por ser tiempo de Navidad su hermana doña Grimanesa, el dicho Sr. Arzobispo lo repartió todo entre pobres yendo él mismo a los ranchos de los indios enfermos a visitarlos y dárselo sin quedarse con cosa y le dijeron a este testigo que aquella noche de la vigilia de Navidad había hecho colación con solo un durazno o manzana sin otra cosa".

6.      DESAFÍOS SANTO TORIBIO A LA LUZ DE LAS LÍNEAS PASTORALES DEL PAPA FRANCISCO

La constatación del hecho religioso, de la evangelización en la historia y las amenazas de la secularización y el deterioro social manifestado en la corrupción, la violencia, la injusticia, debe llevarnos a agradecer en primer lugar, estudiar y examinar, para concluir en un compromiso misionero, el único que puede dar respuesta a la necesidad de felicidad de cada persona y la paz social.

En este último apartado me sirvo de dos lecciones de mi gran amigo P. Carlos Rosell –quien ha sido rector del Seminario de Santo Toribio y de la Facultad de Teología- una se centró en Santo Toribio como misionero con olor a oveja y la otra a la luz de las líneas pastorales del papa Francisco[5], compartiéndonos que, si Santo Toribio de Mogrovejo viviera, nos diría lean la Evangelii gaudium, documento programático del papa Francisco.

1. Ir a lo esencial, Cristo

2. Ir a las periferias

3. Sentir el gusto espiritual de ser Pueblo.

4.  Dejarse sorprender por el Espíritu.

5. El valor de la pobreza.

CONCLUSIÓN. La Estrella de la Evangelización

Quiero culminar rescatando la devoción mariana de Santo Toribio como regalo para nuestra religiosidad popular. Fruto de esta devoción es la devoción popular mariana en Guadalupe, Aparecida, la Candelaria. Que Ella, Santa María, nos consuele y fortalezca en nuestra gozosa tarea de evangelizar aquí y ahora.



[1] Mario L. Grignani, Profesor de Historia de la Iglesia, Pontificia Universidad Urbaniana (Roma) ha preparado un interesante estudio titulado "Santo Toribio de Mogrovejo: de la extensión del culto a Patrono del Episcopado Latinoamericano. Estudio y publicación de los documentos del Archivo Arzobispal de Lima" para la revista STUDIUM VERITATIS de la Universidad Católica Sedes Sapientiae, Lima.

[2] Lima, Conferencia Episcopal, 2 de febrero de 1985

[3] LEÓN PINELO, Antonio de Vida del Ilustrísimo y Reverendísimo D. Toribio Alfonso Mogrovejo, Arzobispo de la ciudad de los Reyes. Madrid 1653. Lima 1906. p.68

[4] J. A. BENITO RODRÍGUEZ, La Iglesia de Lima de 1598 según Santo Toribio de Mogrovejo, Lima 2006, 8.

[5] Dr. P. Carlos Rosell de Almeida, Rector de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima

 

lunes, febrero 03, 2020

Toribio,tu santo valor no era tibio. Canción de Willy Noriega

https://www.youtube.com/watch?v=O9S_F0e7BbI

Por gentileza de Rubén Enzian les comparto la bella canción compuesta e interpretada por Willy Noriega con la participación especial de la cantante peruana Julissa Félix, para la Serie de los Santos Peruanos, capítulo "Las Querellas de Santo Toribio" (Capítulo ganador del Premio Nacional de Periodismo y Comunicación "Juan Landázuri Ricketts. Canción producida en el año 2016 Créditos de la canción: Guitarras y arreglo musical: Omar Gonzáles Percusión: Tito Villacorta Créditos del videoclip: Producido dirigido y grabado por Ántero Estrada para Átomo Filmes, Río de Janeiro - Brasil. Asistentes de producción: Abel Pizarro Luciana García Post producción: Williams Vargas Imágenes de la Serie de los Santos Peruanos gracias a Rubén Enzian de Azul Corporación Lima - Perú Participación especial en el videoclip del productor Rubén Enzian. Agradecimiento especial al Convento de Santo Domingo, Lima -Perú, por brindar las instalaciones para grabar el videoclip. Videoclip grabado en el año 2018.

 

Llegaste por el mar desde el Mundo

Y con amor profundo viniste a luchar

por los que tanto esperan y desesperan

les diste la paz que solo mi Dios les puede dar.

 

Aprendiste el lenguaje sudamericano

y te comunicaste como un simple hermano

Los indios te brindaron respeto

y así venciste en el reto

de ser mensajero de todo el amor del Señor.

 

Toribio Toribio tu santo valor no era tibio

era más caliente que el sol que me quema el delirio

Tu empeño y tu determinación tu santa mano en acción

America entera te rinde un tributo de amor

America entera te rinde un tributo de amor

 

viernes, enero 31, 2020

Santo Toribio de Mogrovejo: Un seglar Arzobispo de Lima, eterno peregrino de los Andes

Santo Toribio de Mogrovejo: Un seglar Arzobispo de Lima, eterno peregrino de los Andes

Aunque los de Villaquejida dicen que Santo Toribio de Mogrovejo es de su pueblo, Toribio Alfonso nació en 1538 en Mayorga de Campos (Valladolid) y murió en Saña en 1606.

Hijo del regidor de Mayorga y de Ana de Robles, natural de Villaquejida. De una forma sencilla cabría resumir la vida de Toribio de Mogrovejo en sus múltiples facetas, como arzobispo, canonista, misionero, organizador de la iglesia de América del Sur, defensor de los derechos de los indígenas, hombre batallador, íntegro y santo.

Después de graduarse bachiller en Valladolid, estudió teología y derecho en Salamanca. Permaneció con su tío en la Universidad de Coimbra, antes de obtener beca en el Colegio Mayor Máximo de San Salvador de la Ciudad del Tormes.

Inquisidor en Granada y Presidente del Santo Oficio, su preparación como letrado y canonista emularon su espíritu conciliador y pacifista. Fue propuesto para el arzobispado de Lima, a pesar de no haber recibido todavía las órdenes sagradas. No aceptó de momento tan altas responsabilidades, pero la insistencia de Felipe II logró convencer al andariego arzobispo, quien recibió en tres domingos sucesivos dichas órdenes.

Consagrado obispo por el arzobispo de Sevilla en 1580, llegó a Lima en mayo del año siguiente. En 1582 celebró un congreso provincial límense que tuvo una enorme importancia. En él se sentaron las bases de la organización eclesiástica de la provincia, se corrigieron abusos de los encomenderos y se tradujo el catecismo a las lenguas indígenas, en las cuales debía realizarse la predicación.

Se acordó la fundación de seminarios en todas las diócesis, estableciéndose el primero en Lima. Su extensísima diócesis, unos 1.000 Km de larga por 300 de ancha y atravesada por los Andes, soportaba gran variedad de climas. Su arzobispado era la capital religiosa de casi toda América del Sur. Tan difícil geografía resultaba grata a este hombre de Tierra de Campos, que apenas paraba en su sede de Lima, recorriendo incansable la dispar geografía andina.

Realizó tres visitas a su extensísima diócesis, recorriendo los más inhóspitos lugares. El recio e inflexible castellano-leonés tuvo roces con las autoridades civiles del virreinato, pues siempre defendió la libertad de la iglesia frente al poder civil. Pero Toribio de Mogrovejo que conocía bien las universidades de Valladolid, Salamanca y Coimbra fundó dos Colegios Mayores, anejos a la Universidad de Lima y con los privilegios y facultades de las universidades castellano-leonesas.

La cátedra de lenguas autóctonas (quechua y aymará) dará a conocer éstas en la universidad limeña a todos los que deban instruir a los indígenas. Su dominio del quechua hizo más fructífera su gran labor en pro del indigenismo, la iglesia y la cultura. (pp.200-201)

"RELIGIOSOS CASTELLANOS-LEONESES EN LA COLONIZACIÓN DE AMÉRICA"  pp.197-203

EUFEMIO LORENZO SANZ

http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=10120189

viernes, octubre 11, 2019

LA CAPILLA DE SANTO TORIBIO EN LA CATEDRAL DE LIMA

LA CAPILLA DE SANTO TORIBIO EN LA CATEDRAL DE LIMA

 

José Antonio Benito

 

Anteriormente, se consideraba como capilla del Santo, la Capilla de Santa Ana, tal como aparece en la documentación catedralicia: "En el altar de esta Santa está colocado el cuerpo del Ilmo. y Bienaventurado santo Toribio Alfonso Mogrovejo, segundo arzobispo de esta S. Iglesia dentro de una urna de plata, grabada con su reja de fierro con dos llaves, la una que tiene el Sr. Arzobispo y por muerte del Sr. Zuluaga la tiene su sobrino don Manuel Sáenz de Ayala; la otra la tiene el Deán Gómez de Silva y la tapa de cedro encima de dicha reja cuya llave tiene la Srª Dª Teresa de Castilla Altamirano, sobrina del santo? con la llave de la Capilla, suyo aseo está a su cargo"[1].

 

Actualmente, la capilla dedicada al santo arzobispo es la cuarta del lado de la epístola, entrando por la puerta del Perdón, y fue propiedad del Arcediano de la Catedral y Subdelegado de Cruzada en Perú, Dr. Juan Velázquez (anteriormente estuvo aquí su retablo-sepulcro). A. San Cristóbal nos informa que su retablo de caoba negra de dos cuerpos y tres calles fue traído desde la antigua iglesia de la Recoleta de Belén de la Orden de la Merced,  a raíz de la demolición del templo para dar paso a la Avenida Uruguay en 1920.
Corresponde al mejor estilo de los retablos limeños de la primera mitad del S. XVIII; destaca la fuerza ascendente de sus cuerpos por el centro del retablo que hace abrirse y curvarse por el centro los elementos arquitectónicos de sus cuerpos, un contraste muy acentuado frente a la rigurosa horizontalidad de los cuerpos en el retablo de san Juan Bautista de Martínez Montañés.

 

En el nicho se ha colocado la imponente imagen de Santo Toribio como padre y pastor, acompañado de sus símbolos característicos: mitra, báculo, cruz pectoral y capa pluvial. Según el Dr. Rafael Ramos Sosa su autor puede ser Francisco Martínez, quien recibe 180 pesos, según contrato con el Cabildo Catedralicio el 30 de abril de 1686, por "una hechura de bulto de vara y tres cuartos de alto de Santo Toribio Arzobispo para su mismo día, pintado, dorado y encarnado con toda su vestidura, ropaje, grabado y báculo y demás adminículos"[2] en estos términos: Ha sido felizmente restaurada en febrero del 2006 por Jaime Rosán, Director del Taller del Arzobispado.

 

A ambos lados del retablo, sendas vitrinas que contienen por una parte una casulla encarnada del Santo, decorada con la imagen de un ánfora de la que brotan espigas de trigo y flores, una estola del mismo color. En la otra vitrina se muestran dos cáligas o calzado ceremonial episcopal, así como la valona, cuello grande y vuelto sobre la espalda, pechos y hombros, usado por el arzobispo.

 

Cuelga en el muro lateral el cuadro que los canónigos compraron a la iglesia de Santa Liberata el 19 de enero de 1897, que representa la fachada principal de La Catedral tal como quedó tras el terremoto de 1746, valioso documento gráfico de la catástrofe. La vista de la Plaza Mayor de Lima (1711-15); es uno de los dos lienzos –el primero- votivos que narra el robo sacrílego padecido por la parroquia del Sagrario en el 1711. El segundo representa el desagravio presidido por el Arzobispo Diego Ladrón de Guevara en procesión hasta el parque de Santa Liberata.

 

Debido a la veneración profesada por el Cardenal Landázuri al Santo está enterrado en el nicho que él mismo costeó en esta capilla, tras la delicada carta de solicitud al Cabildo. Una lápida recuerda su deseo de restaurar la capilla: "Esta Capilla de Santo Toribio fue restaurada el año del Señor de 1979 en conmemoración del IV Centenario del nombramiento episcopal del Santo, siendo Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Sr. Cardenal Juan Landázuri Ricketts. Pax et bonum". En la lápida de su sepultura figura esta sencilla leyenda: "Emmo. Señor Cardenal Juan Landázuri Ricketts, O.F.M., XXX Arzobispo de Lima y Primado del Perú, 19-12-1913, 18-01-1997. Paz y Bien".

 

A la entrada hay diversas lápidas que recuerdan los hitos más importantes. Así, una lápida de 23 de marzo de 1906, está dedicada al tercer centenario de la muerte, dando cuenta del prelado reinante, Dr. Manuel Tovar, la comisión organizadora de las fiestas (Manuel Segundo Ballón, Carlos García Irigoyen, Belisario A. Philipps, Ignacio Escudero, Rector del Seminario, José Toribio Polo y Guillermo Basombrío), así como una larga lista de protectores por sus donativos económicos: Arzobispo Manuel Tovar, Supremo Gobierno, Monasterio de la Concepción, Beaterio de Copacabana, Padres de la Compañía de Jesús, Seminario de Santo Toribio, Religiosas del Sagrado Corazón, Enriqueta Bolívar de Soria, Darlos García Irigoyen, Alejandro Aramburu, Belisario Philipps, amador Sotomayor, Miguel Ortiz y Arnáez, Julio Zárate, Jaime Tovar, José M. Samamé, Religiosas de las Descalzas, Convento de Santa Catalina, Santo Domingo, San Agustín, Unión Católica de Señoras, Unión Católica de Caballeros, Universidad Mayor de San Marcos, Consejo Católico del Apostolado de la Prensa, MM. Terciarias de Santo Tomás, MM. De San José de Cluny, Jesús Beltrán de Elías, Carlos M. Elías, Toribio Elías.

 

(Fotografía JPelSous).



1 En el Archivo Capitular de Lima, Libro de Inventarios, nº 14, "Razón de las santas reliquias que están en esta santa iglesia metropolitana". Año 1718, ff.30-30v.

2 Acuerdos del Cabildo de Lima, Libros de Fábrica, nº 9, ff.348-349.  "La grandeza de lo que hay dentro: escultura y artes d la madera" pp.115-117. La Basílica Catedral de Lima Banco de Crédito, Lima, 2006. 

lunes, julio 29, 2019

HART, S. Edición crítica del Segundo Proceso Apostólico de Santa Rosa de Lima, Palermo 1670

HART, S.

Edición crítica del Segundo Proceso Apostólico de Santa Rosa de Lima
"Rosa a Sancta Maria III Ord. S. Dominici: Supplementa Proc." (1670). Congr. Riti Processus 2208, Archivum Secretum Vaticanum
Lima: Cátedra Vallejo. 2019, 152 pp

Biógrafo de César Vallejo y Gabriel García Márquez, nos sorprendió gratamente a cuantos nos dedicamos a la historia de la religiosidad del Perú, con dos libros fundamentales en el 2017 sobre Rosa de Lima, su biografía Santa Rosa de Lima (1586-1617). La evolución de una santa. (Traducción de Nadia Stagnaro. Lima: Cátedra Vallejo, 368 pp) y Edición crítica del Proceso Apostólico de Santa Rosa de Lima (1630-1632): Congr. Riti Processus 1573, Archivum Secretum Vaticanum. (Lima: Cátedra Vallejo, 782 pp). La "bomba" del primero fue argumentar que el más importante biógrafo de la santa limeña, Leonardo Hansen, no existió, sino que fue un pseudónimo usado por el dominico inglés Fray Vincent Torre, con el fin de evitar la persecución en Inglaterra. Su gran mérito fue brindarnos una nueva biografía que incorpora como fuente los dos procesos apostólicos (el de Lima 1630-32) y el de Palermo (1670).

La presente obra –como reza su título- es una edición crítica del Segundo Proceso Apostólico de Santa Rosa de Lima, el seguido en Palermo (Italia) en 1670 e incluye las nueve declaraciones del manuscrito, "Rosa a Sancta Maria III Ord. S. Dominici: Supplementa Proc. (1670): Congr. Riti Processus 2208", que se encuentra en el Archivo Secreto Vaticano.

Como explica el autor, se ha optado denominar al texto "segundo" Proceso Apostólico porque este conjunto de declaraciones sobre los milagros ocurridos en Palermo fue importantísimo para el éxito de la Causa de Rosa de Santa María.

La obra contiene una interesante "Introducción" (9-36), con una sucinta síntesis biográfica (9-12); le sigue una descripción del proceso ordinario de beatificación durante los años 1617-1618 (13); continúa el primer proceso apostólico limense de 1630-1632 (14), un apasionante relato acerca de "la pausa y el lobby previo para reanudar el caso de la canonización de Rosa 1634-1663" (15-17); se debe al decreto, Coelestis Ierusalem, de Urbano VIII, de 5 de julio de 1634, por el cual prohibió el inicio del procedimiento para establecer la santidad hasta que hubieran transcurrido 50 años desde la muerte de la persona en la que se buscaba la candidatura. La causa se reabre en 1663-1667 (18-21) y logra el decreto de beatificación con el Papa Clemente X en 1670. La clave de la presente obra se nos da en "el segundo proceso apostólico de Palermo de 1670" (23-26) que nos explica cómo tratan de resolver los problemas aducidos por miembros del Tribunal como Petrus Franciscus de Rubeis, el Cardenal Azzolino y Joannes Migetius que básicamente tenían que ver con los testimonios científicamente válidos para la medicina del momento acerca de la condición del paciente antes y después de la curación, que había llevado a rechazar 91 de los 119 pretendidos milagros recogidos en el proceso de Lima. Para resolver la cuestión, acometen un nuevo proceso, el de Palermo que llevará a presentar nueve declaraciones de dos milagros.

En el último apartado "esta edición" (27-36) el autor nos da cuenta de su modus operandi, su opción –que agradecemos- de traducir del italiano al español las nueve declaraciones, facilitándonos –en breve resumen extraído del latín al español- las anotaciones introductorias de cada deposición. Por último, nos enfatiza el valor de las declaraciones por varias razones: Nos dan una visión privilegiada de la diferencia entre una Causa de Canonización antes del edicto de Urbano VIII en 1634 y después (más exigente en la evidencia médica); demuestra la alianza hispano-italiana a través de Sicilia; a diferencia de los 188 testigos de procesos anteriores, Santa Rosa nunca les habla directamente; aquí, sí, en el de Serafino Puglisi; en cuatro lugar, sorprende la práctica devocional ritual en el uso de aceite de una lámpara que colgaba en la capilla de Rosa en la iglesia de Santa Rita en Palermo y que logró la curación de la hija Francisca Cibasa al aplicar el aceite a su cuello.

La segunda parte (39-130) ofrece la traducción al español del original italiano y que corresponde los con diez apartados, el primero dedicado a cuestiones preliminares (miembros del tribunal, tiempo, lugar, cuestionario, testigos) y los nueve restantes a los declarantes: Serafino Puglisi, Benedetto Plaza, M.A. Muscia, Alberto Morana, Isidoro Ballesteros, Angela Cibasa, Francisca Cibasa, Giuseppe Casata, don Alessio Giarruto

Cierra el libro una precisa y abundante bibliografía (131-139). Además, en anexo, se brinda los facsimilares de la primera deposición (142-151).

Felicito al autor por acometer un acucioso trabajo de investigación en las fuentes básicas para seguir completando la biografía de la santa más estudiada y trascendental de América. Tanto su renovada biografía como las fuentes de los procesos de beatificación son indispensables para quienes pretendan un preciso y estudio en profundidad de Rosa.  

Gracias y felicitaciones a la editorial Cátedra Vallejo por asumir con tanto esmero la edición de las tres obras de S. Hart sobre la universal santa de Lima.  

jueves, julio 18, 2019

PREMIO CÁTEDRA SANTO TORIBIO 2019 estudia la relación de Santo Toribio con los Mercedarios del Perú

PREMIO CÁTEDRA SANTO TORIBIO 2019

 

El alumno CAMILO LUCIANO LECHUGA HANCCO, mercedario, del curso CÁTEDRA DE SANTO TORIBIO 2018, ha sido galardonado con el PREMIO SANTO TORIBIO 2019, destinado a premiar al mejor trabajo monográfico de los alumnos participantes en el Curso. Su investigación lleva por título "Los Mercedarios en la época de Santo Toribio de Mogrovejo (1581-1606) estudiando la presencia de los frailes mercedarios en América y de modo especial en la tierra de los Incas.

Su espíritu redentor supo adaptarse a las necesidades del nuevo mundo, como bien se expresa en la figura de Fr. Diego de Porres. De la misma manera se presenta la expansión y por ende tarea evangelizadora en la ciudad de Lima  entre los años de 1591-1606, época en que Santo Toribio dirigió con su cayado la Iglesia de la ciudad de los Reyes.

De igual forma, hay que señalar el influjo que se tuvo en los Concilios Limenses, gracias a la participación y pericia del P. Nicolás de Ovalle. Cabe notar la intensa actividad doctrinal que se tuvo en las tierras del Arzobispado de Lima, mediante los diversos frailes que cumplieron con verdadero espíritu redentor la tarea encomendada, dar el Evangelio a los nativos de las nuevas tierras, como medio de redención de las almas.

El diploma le fue entregado en la clausura del curso por parte del Director de la Cátedra y del Instituto de Estudios Toribianos, Dr. José Antonio Benito, quien felicitó al alumno y animó a todos a seguir investigando con ciencia y conciencia. 

sábado, junio 29, 2019

MARTÍNEZ COMPAÑÓN DECLARÓ A SANTO TORIBIO PATRONO DE TRUJILLO

Toribio Alfonso Mogrovejo y Baltasar Jaime Martínez Compañón son dos prelados gigantes, en la faceta espiritual, humana, cultural, social, peruanista. Los dos recorrieron sus diócesis y ayudaron a forjar un Perú más humano y pleno. Los dos tiene a Salamanca como alma mater, los dos son apasionados por sus fieles peruanos. El primero fundó el seminario más importante de América, el segundo fue rector en tiempos de la Ilustración. El primero fue santo, el segundo lo nombró patrono de la diócesis en la que falleció. Ahora que andamos afanados por el Bicentenario para mirar y caminar con buen rumbo, tenemos dos referentes ejemplares. 

Les comparto la imagen del óleo de la sacristía de la Catedral de Trujillo y datos del Archivo Arzobispal de Trujillo.


En el Archivo Arzobispal de Trujillo, sección "Comunicaciones" se custodia el "Expediente referente a la Declaración del Glorioso Santo Toribio Alfonso Mogrovejo como patrono principal general de la diócesis de Trujillo:

-          Auto de 19 de diciembre de 1789 del Ilmo. Baltasar Jaime Martínez Compañón, obispo de Trujillo en el que hace la dicha declaración.

-          K-2-1 Expediente iniciado por el Ayuntamiento de Trujillo, el Cabildo, Cleros Secular y Regular, Alcaldes y Regidores de los pueblos del Obispado, pidiendo se erija como Patrono Principal de la Diócesis de Trujillo con sus provincias y lugares a STM  Transcribo uno de ellos, el del Padre. D. Francisco Simeón de Polo, cura rector y vicario en la ciudad de Santiago de Miraflores de Zaña, parezco ante Vuestra Señoría Ilustrísima y digo que, siendo cierto que la Majestad de Dios ostentó su grande poder y liberal magnificencia en el glorioso señor STAM colmándole de bendiciones desde que entró al mar borrascoso de esta vida mortal en el año de 1538, parece que con especialidad quiso manifestar en este varón santo su grandeza, para dar a este nuevo Reino del Perú la luz que necesitaba como recién salido de las tinieblas del gentilismo; pues movido del superior influjo el ánimo del Rey Felipe II, el año de 1578 le presentó para el Arzobispado de Lima, metrópoli de este mismo Reino, en cuya virtud se celebró la entrada en su Iglesia Santa el año de 1581, tiempo en que por no haberse dividido entonces este obispado de Trujillo de aquella silla, logró estar felizmente a su gobierno tributando al Señor la gloria y el honor que le son debidos por la piedad con que le dio un Prelado Ilmo. Para crédito de la religión que profesamos para quitarnos el horror al camino de la cruz para empeñarnos al amor de la verdad para darnos un ejemplo seguro y preciso a nuestra santificación y para asegurarnos en él un protector y abogado por cuyo medio lleguen a sus misericordias nuestras súplicas y oraciones [vuelta]

-          Por esto mismo [roto] conocido el Santo los designios de Dios se empeñó en favorecer y [sic] este obispado en los dos tiempos de su visita, haciendo mayor fuerza y eficacia en sus representaciones para dirigirlo que así alcanzásemos de pronto aquellos socorros espirituales y temporales de que nos hacemos con la inmediación al Pastor y de que lograra en los 25 años de su feliz gobierno los que con tanta dicha se numeraron en su grey. Mas por estos beneficios y muchos más en que cada uno tuvo su porción no nos contaríamos privilegiados en las gracias del Señor si no hubiese determinado como determinó que en la ciudad de Zaña, cabeza de una de las provincias de este obispado fuese trasladado a la suerte de su Criador a los 23 de marzos de 1606, día en que él mismo predijo su muerte y en que claramente confesaron todos su santidad, siendo los primeros zañeros a quienes la tierra y el cielo dieron señales visibles de la felicidad con que aquella alma santa se presentaba ante el trono de la Suma Trinidad, para que en ella librase todas sus esperanzas porque en cierto modo se hicieron sus paisanos, siempre que en su muerte nació para vivir eternamente bienaventurado; la tierra se estremeció a la misma hora de su tránsito feliz, el sol se eclipsó y en aquella primera noche se vio en el cielo una cruz roja que predicaba los mayores consuelos a los que llorando la ausencia de su pastor, manifestaba trasladado a la gloria de su patrono, por medio del cual al contacto de su virginal cuerpo que en [sic] vivísimo olor del que [folio 2]

-          Repetía salud los enfermos de raras dolencias

-          Aun no ve con este Ilmo. Sr. Que si es común la gloria a este Reino por razón de haber merecido acumulase el santo méritos en parte de estas Indias meridionales debe ser especial y solemne excedente la de esta ciudad y obispado por haber echado en él todo el resto de sus fuerzas en las últimas de su vida. Como que se convidaba para ser particularmente patrono y protector de los que vivimos separados del arzobispado y bajo el amparo y dirección de Vuestra Señoría Ilustrísima dignísimo obispo de esta diócesis de Trujillo.

-          Por estas razones y la de haber tenido arbitrio esta ciudad y obispado en tantos años para pedir por Patrono y Abogado Universal de él a Santo alguno de cuantos la sabia providencia ha recibido como tributo público y digno de su Iglesia militantes en quienes el mismo nos asegura emplea las delicias de su amor. Parece muy conforme a las determinaciones del cielo que Vuestra Señoría Ilustrísima se sirva nombrar y mandar publicar al Sr. STAM patrono universal de esta su diócesis a cuyo soberano patrocinio debemos poner las esperanzas que nos llevan hacia la Patria Celestial y pedir con ruegos lo más conveniente. Así, como obligado pido rendidamente a Vuestra Señoría Ilustrísima se digne declararle patrono y abogado de la grey que hoy le está encomendada para fervorizar la caridad y devoción que tengo al santo en los cultos que le son debido y para por este medio logre también VSI los mejores programas en los establecimientos y disciplina que nos proporciona para la felicidad espiritual.

-          Pido y suplico que con atención a […]y devoción que esta ciudad y obispado tiene al Sr. Santo Toribio y a las obligaciones en que quedamos todos constituidos por las circunstancias precedidas al tránsito feliz de su alma pura, se sirva declararlo patrono universal del obispado que desde luego estamos prontos a ponerlo por tal, asegurando nuestros deseos, nuestras esperanzas y los intereses que lleva consigo la materia para cada uno en particular y para toda la diócesis en general.

-          18 de mayo de 1786. Firma de Francisco Simeón, presbítero, Moradores y vecinos

 

Acogiendo el sentir popular de las autoridades civiles y religiosas, así como del pueblo fiel, el ilustrado Baltasar Jaime Martínez Compañón lo proclamó 19 del mes de diciembre de 1789 patrono de todo el episcopado en razón de 

"su admirable santidad y virtudes y porque designado por Dios para gobernar esta diócesis antes de que se desmembrase del Arzobispado de Lima, llenó con tan fervorosa caridad y celo las partes de su apostólico ministerio y oficio, recorriéndolo personalmente dos veces, no hubo en sus valles, sierras, ni montañas lugar alguno por pequeño, distante y áspero que fuere a donde no llegase y que no ilustrase con su presencia, doctrina, sudores y santos ejemplos y por haberla constituido y hecho patria suya, acabando la preciosa carrera de sus días en la ciudad de Zaña en donde falleció y finalmente para que al paso que por medio se rinda al Santo el distinguido culto que por tantos títulos le es debido se arraigara y avivara más en el ánimo de los suplicantes y de su posteridad la devoción hacia él y la confianza de su patrocinio y protección". Para concretar se dedicó el 27 de abril como fiesta de primera clase, celebrando además la octava, con la  "obligación de oír misa y abstenerse de las obras serviles el día primero de dicha fiesta toda suerte de gentes sin distinción...perpetuamente para españoles como para indios y demás castas de ambos sexos del obispado concediendo...indulgencia plenaria a todos ..."

GREGORIO DE MOLLEDA, OBISPO DE TRUJILLO, POSTULADOR DE LA CANONIZACIÓN DE SANTO TORIBIO

En el Museo de las Carmelitas (también en la Catedral) hay un gran óleo de Gregorio de Molleda), nacido en Lima, seminarista en Trujillo, postulador de la causa en Roma y a quien cupo en suerte el logro de la canonización de Santo Toribio el 7 de octubre de 1726. Nació en Lima en 1692. Fueron sus padres don Juan de Molleda, de la Orden de Santiago, y doña Juana de Clerque. Estudió la gramática en el Seminario San Carlos y San Marcelo de Trujillo por venir con su padre como corregidor de Trujillo. Colegial de San Martín. En abril de 1724 visitó Roma, donde pidió al Papa Benedicto XIII la canonización del Beato Toribio Alfonso Mogrovejo. Esta súplica la reiteró con la intercesión de 51 cardenales y consultores de la Sagrada Congregación de Ritos. Contaba 32 años cuando logró en Roma la bula de canonización el 10 de diciembre de 1726. Nombrado obispo de Isauria in partibus infidelium, el 26 de septiembre de 1725 continuó como asistente al solio pontificio de Benedicto XIII y de Clemente XII, hasta que Felipe V lo propuso por obispo de Cartagena de Indias en 1736. Ahí construyó una iglesia que dedicó a Santo Toribio. Tomó posesión de la Sede de Trujillo el 4 de diciembre de 1741 por poder y personalmente 29 de enero de 1743. En 1745 entregó el curato de Lamas a los misioneros jesuitas de Mainas. Por su bondad se ganó la estima de sus diocesanos. Rigió el obispado durante cinco años, hasta 1748 en que fue promovido a la diócesis de La Plata o Charcas. Aquí estuvo durante ocho años más, dificultado por la enfermedad que le privaba del recto uso de sus facultades. Murió el 1 de abril de 1756. Dotó ahí una Misa con sermón el día de Santo Toribio, con un capital de 3.000 pesos con 150 créditos. En la Monografía de la Diócesis de Trujillo por el Centro de Estudios de Historia Eclesiástica del Perú Tomo I, Trujillo, Imprenta Diocesana, 1930, se destaca la trascendencia de su misión y el interés del Libro de la Visita que emprendió el Ilmo. Sr.Dr. Gregorio de Molleda y Clerque, provincia de Huamachuco en 1747.

 

miércoles, junio 12, 2019

DAMMERT BELLIDO, José “El Arzobispo visita Cajamarca”

DAMMERT BELLIDO, José "El Arzobispo visita Cajamarca" Revista Teológica Limense, Vol. XII, 1978-2, pp.205-211

http://repositorio.pucp.edu.pe/index/bitstream/handle/123456789/131411/Dammert.%20El%20Arzobispo%20visita%20Cajamarca.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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