jueves, junio 30, 2016

SANTO TORIBIO

En la Catedral de Ayacucho, en la capilla del Santísimo, en la parte izquierda del altar principal, tenemos la presente talla y el lienzo de Santo Toribio Mogrovejo

martes, junio 21, 2016

PLACA IV Centenario del nombramiento episcopal de Santo Toribio. Catedral de Lima

SANTO TORIBIO ALFONSO DE MOGROVEJO

(1538 – 1606) SEGUNDO ARZOBISPO DE LIMA

Nombrado el 16 de marzo de 1579, llegó de España al Perú en 1581. Desde que pisó tierra peruana, se entregó a todos generosamente y de un modo especial a los más desvalidos que era la mayoría de la población indígena. Presidió tres concilios provinciales. El primero de los cuales (1582-1583) se hizo célebre porque trazó los derroteros para la evangelización de estos pueblos por más de tres siglos. Este concilio publicó el famoso catecismo llamado de Santo Toribio, en castellano, quechua y aymara, que se tradujo también a otras lenguas indígenas y fue el primer libro impreso en Sudamérica.

Para la formación del clero fundó en 1591 el seminario que ahora lleva su nombre. En los veinticinco años que vivió como pastor de esta arquidiócesis dedicó diez y siete a recorrer palmo a palmo su vasto y durísimo territorio predicando la palabra de Dios en quechua y administrando el sacramento de la Confirmación, reuniendo en sínodos a los párrocos y doctrineros, equipando hospitales y habilitando escuelas en los pueblos indígenas. Tratando de aliviar a los indios que trabajaban en las minas y obrajes, como verdadero padre de los pobres, atendiendo siempre el bien espiritual y corporal de los indios para honra y gloria de Dios, como le gustaba proclamar paladinamente.

Los padecimientos y los peligros a que expuso su vida para anunciar el evangelio de Jesucristo exceden a toda ponderación. Todo lo soportó con increíble sencillez y alegría. Más también con inquebrantable firmeza cuando se trataba de defender la verdad y la justicia. Mientras cumplía su tercera gran visita pastoral, lo llamó el Señor al descanso eterno en la Villa de Zaña, el Jueves Santo, 23 de marzo del año 1606. Beatificado en 1679. Recibió los honores de la canonización el 10 de diciembre de 1726.

 

IV Centenario de su nombramiento Episcopal

1579 – 1979

Placa colocada al lado de su Capilla en la Catedral de Lima

(Foto y transcripción del alumno Patrick Evans Bello, del curso "Cátedra de Santo Toribio", 2016-I)

miércoles, junio 08, 2016

VISITA AL SEMNARIO CON LOS ALUMNOS DE LA CÁTEDRA, 2016

VISITA AL SEMINARIO DE SANTO TORIBIO CON LOS ALUMNOS DE LA CÁTEDRA: En el vestíbulo de la entrada, en la sala de los cardenales ante el cuadro de Luna Pizarro y don Pedro Rodríguez -rector-, eliminando la carcoma que estaba "devorando" el libro de las "Antiguas Constituciones del SST" de 1609 (Fotos gentileza de César Augusto Santana)

jueves, mayo 19, 2016

Santo Toribio de Mogrovejo en Roma, 2016

Santo Toribio de Mogrovejo en Roma

Coloquio en la ciudad eterna sobre el Segundo Arzobispo de Lima

Con el objetivo de profundizar en la figura de quien fuera el segundo Arzobispo de Lima y Patrono del Episcopado Latinoamericano se realizó el martes 17 de mayo en Roma un Coloquio sobre Santo Toribio de Mogrovejo y el Perú.

19.05.16b

El acto académico fue organizado gracias a la iniciativa del Rector de  la Universidad Pontificia de la  Santa Cruz, Mons. Luis Romera, en colaboración  con la Embajadora del Perú ante la Santa Sede, Sra. María Elvira Velásquez.

El evento se llevó a cabo en el aula del Senado Académico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz y contó con la presencia de peruanos residentes en Roma: sacerdotes, religiosas y laicos.

El coloquio estuvo dividido en cuatro partes. La primera estuvo a cargo de la Embajadora María Elvira Velásquez quien presentó la labor de Santo Toribio en el Perú y su importancia en la configuración del panorama histórico y social peruano.

19.05.16c

En un segundo momento se describió la preocupación del Arzobispo de Lima para llevar la palabra de Dios a los indígenas. Esta exposición estuvo a cargo del profesor Juan Valenzuela, quien destacó la preocupación de Santo Toribio por aprender y  predicar en quechua, así como por redactar el Catecismo y homilías es esta lengua.

A continuación el Padre Paulo Piérola, sacerdote de la Arquidiócesis de Lima, quien viene realizando sus estudios en dicha Universidad Pontificia, intervino con el tema: Santo Toribio  como modelo para los sacerdotes de hoy, señalando cómo las cualidades que el Papa Francisco constantemente pide a los sacerdotes en el mundo actual las tuvo de manera excepcional el santo Arzobispo limeño.

Finalmente el profesor Luis Martínez-Ferrer reseñó  los numerosos viajes que realizó el Santo Toribio por toda la arquidiócesis, que en ese entonces era la más importante de Hispanoamérica y abarcaba un extenso territorio. También enfatizó en la dificultad y sacrificio de los viajes del santo por la sierra peruana, donde realizó una labor ardua de evangelización.

19.05.16d

Éste evento se desarrolló en el marco del Convenio de colaboración entre la Universidad Pontifica de la Santa Cruz y la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima para la elaboración de la edición del III Concilio Limense, un trabajo que cuenta con la aprobación y el apoyo del Gran Canciller de FTPCL, el Cardenal Juan Luis Cipriani.

Se espera obtener un texto útil para los especialistas en derecho canónico, historia de la Iglesia y pastoral, teniendo en cuenta que el Tercer Concilio de Lima, presidido por Santo Toribio de Mogrovejo, ha sido norma canónica local de buena parte de Sudamérica durante tres siglos.

lunes, mayo 09, 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO CATÁLOGO DE LAS SECCIONES “PAPELES IMPORTANTES” Y “EMANCIPACIÓN” DEL ARCHIVO ARZOBISPAL DE LIMA

PRESENTACIÓN DEL LIBRO CATÁLOGO DE LAS SECCIONES "PAPELES IMPORTANTES" Y "EMANCIPACIÓN" DEL ARCHIVO ARZOBISPAL DE LIMA

En el marco de la Cátedra Santo Toribio de Mogrovejo impartida en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima (FTPCL), el miércoles 4 de mayo se llevó a cabo la conferencia y presentación del libro Catálogo de las Secciones "Papeles Importantes" y "Emancipación" del Archivo Arzobispal de Lima, de la directora del Archivo Arzobispal, Laura Gutiérrez, y del P. Javier Campos, historiador, filósofo, teólogo, literato, jurista, gestor cultural y recientemente incorporado al claustro de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos como doctor honoris causa.

Participó del evento el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú y Gran Canciller de esta casa de estudios quien recordó que la Iglesia siempre ha fomentado la investigación y la cultura.

"Jamás ha habido en el arzobispado el impedimento de que alguien investigue, el que quiere va y trabaja. Me alegra mucho la investigación, la historia y la libertad pero no acepto la ideología, la imposición y el pensamiento único al mismo tiempo he dispuesto que las parroquias vayan enviando sus legajos de documentos (al archivo arzobispal) que no son necesarios. Ahí iremos hasta ponernos al día, porque esto es muy importante, nosotros pasamos pero la institución a la que representamos es demasiado importante para dejarla en un cajón viejo", refirió.

"La historia y la tradición continúan la identidad de una persona, de una nación, de un pueblo, de una familia, de un país, de un gobierno y de la Iglesia. Este país ha habido una generación de historiadores a los que rindo un especial homenaje. La mayoría de ellos ya no están, pero son hombres con una honradez intelectual digna de la investigación. Muy pegados a la investigación, muy honestos en su concepción de los hechos históricos", prosiguió el Cardenal Juan Luis.

Por su parte, el P. Carlos Rosell, rector de la universidad, señaló que fomentar la interdisciplinariedad permite un diálogo fecundo en un claustro universitario.

"Teólogos, historiadores, entre otros pueden descubrir que cuando se respeta el método propio de cada disciplina y hay honestidad intelectual nos dirigimos a la verdad que es siempre liberadora. La Iglesia siempre ha sido promotora de cultura. La fe no solo purifica la cultura sino que la promueve de modo que sirva de verdad al hombre. No podemos entender la historia sin la presencia de la Iglesia católica, negar esto es caer en una gran injusticia. Por eso, quiero dar las gracias al Dr. José Antonio Benito, catedrático de esta universidad, quien impulsó esta presentación y quiero ofrecer mi gratitud a los autores de este texto a quienes felicito por su trabajo en nombre de la Universidad Pontificia y Civil de Lima", expresó.

Como se recuerda, el libro destaca la importancia del Archivo Arzobispal de Lima y la estructura y división de las secciones presentadas. La primera, "Papeles Importantes", presenta por orden cronológico de 1543 a 1939, 37 legajos y 1013 expedientes; por su parte "Emancipación" está dividida en tres capítulos, subdivididos en apartados, 8 legajos, 291 expedientes, agrupados en temas monográficos tales como Junta Eclesiástica de Purificación, Emancipación (Cortes Españolas, Jura de la Independencia, Correspondencia y varios) y Curas patriotas (curas y proclamas).

La publicación también brinda un análisis de los temas y los documentos en 13 acápites: aranceles, asuntos económicos, catedral, clero secular, cofradías-capillas-limosnas, emancipación-guerra de la Independencia de España-Rey-Cortes de Cádiz, información de limpieza de sangre, de genere-vita et moribus-méritos en general, libros-impresiones-censura-inspección-estudios-escuelas, obispos (con una dedicación puntual a los importantes documentos sobre Santo Toribio de Mogrovejo), procesiones-recibimiento de autoridades y oficios religiosos, religiosidad (disciplina eclesiástica, excomunión, milagros, peregrinos, temas doctrinales, marianos), religiosos y religiosas y visitas.

Realizaron los comentarios de la obra, el Pbro. Dr. Ernesto Rojas, Historiador de la FTPCL; la Dra. Margarita Guerra, Presidenta de la Academia Nacional de Historia y la Dra. Aída Mendoza, Directora de la Carrera Archivística y Gestión Documental de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS).

La presentación estuvo a cargo del Dr. José Antonio Benito Rodríguez, Director del Centro de Estudio y Patrimonio Cultura de la UCSS.


martes, mayo 03, 2016

Utopía vitoriana y realidad indiana. Tesis doctoral de Lourdes Redondo

Redondo Redondo, María Lourdes (2002) Utopía vitoriana y realidad indiana. [Tesis Doctoral]

FUE, Madrid, 1992

URL Oficial: http://eprints.ucm.es/tesis/19911996/H/2/AH2008601.pdf

TEXTO COMPLETO

Resumen

La tesis que se pretende demostrar es que la solución de F. De Vitoria a los problemas suscitados tras el descubrimiento de América en la realidad indiana es una utopía realizable y esto por ser una solución armónica, en línea aristotélica y tomista. Por "utopía vitoriana" se entiende no solo la solución de Vitoria, sino también la de la escuela de Salamanca por la fundada. Por "realidad indiana" entendemos, fundamentalmente, la realidad de México y Perú en el s. XVI. La "utopia" consiste en una defensa de los derechos del indio, de los pueblos indianos, y de los derechos y deberes del hombre, en general, como miembro de la comunidad internacional. Sobre la base de ellos se hace legítima o ilegitima la intervención de España en América. Se considera utópico este pensamiento por su carácter transformador de la sociedad, y realizable porque parte de la realidad y se proyecta en ella. Para demostrarlo, la tesis consta de tres partes: 1a: punto de partida: la realidad indiana (fuentes); 2a: exposición de la utopía vitoriana; 3a: proyección.

La autora considera al P. José de Acosta como "el mejor ejemplo del ideal vitoriano llevado a la práctica y de la con conjunción, perfectamente armónica entre utopía y realidad. Él está convencido de que la educación y no la naturaleza es el principal obstáculo a la penetración del Evangelio. En su obra "Historia Natural y Moral de las Indias" elabora una filosofía y teología de la historia. Pretende que, a través de ella, los hombres alaben a Dios y ayuden a los indios "a conseguir y permanecer en la gracia de la alta vocación del Santo Evangelio al que se dignó en el fin de los siglos traer gente tan ciega el que alumbra desde los montes altísimos de su eternidad" como dice en la dedicatoria de la obra a la infanta Isabel Clara Eugenia (BAE, 73, 74)  Viene a ser una introducción a su obra cumbre "De procuranda indorum salute" que termina en 1582, donde aboga por las posibilidades de la promoción humana y espiritual de los indios. A diferencia de la idealización lascasiana, destaca sus bellezas naturales y virtudes humanas pero sin ocultar sus defectos, aunque los disculpe; como causas de su barbarie anota la ignorancia y la incultura, por lo que para progresar y convertirse necesitan educación.

Los misioneros van obteniendo resultados en la promoción moral, social y religiosa de los indios (DPIS, I, c.XV-XVIII, libro VI).

El respeto a las lenguas y costumbres indianas favoreció la predicación. Luis López de Solís afirma: "Y así, gloria a Dios Nuestro Señor, tengo el día de hoy tantas lenguas que predican a los indios, que me consuela ver el fruto que se hace. Porque los indios, como gente hambrienta, acuden mejor que los españoles" (CHP, 27, 387).

La evangelización pacífica se llevó a cabo en la segunda mitad del siglo XVI de las ordenanzas de 1573 que prohibían las conquistas. Estará muy unida a la reducción a poblaciones. La llevan a cabo los misioneros quienes se pronuncian por prescindir de todo tipo de escolta armada que les pudiera servir de defensa. Otros como Acosta aceptan la presencia de hombres armados por razones de seguridad; pero, en general, prefieren prescindir de la "escolta" y si recurrieron a ella fue por prudencia, en función del espíritu de sacrificio de los misioneros y de la peligrosidad de los indios. Hay que constatar la intensa y múltiple actividad a favor de los indios:

Escritos dirigidos a las autoridades, sobre todo al Rey al Consejo de Indias, denunciando injusticias y proponiendo remedios.

Convocatoria de Sínodos, concilios, Juntas e intensa participación en ellos

Refundación de universidades y colegios para indios; redacción de constituciones y estatutos en su defensa

Promoción elaboración de catecismos, gramáticas y otros libros en su propia lengua

Labor de consejo, apoyo y corrección para con los fieles, incluso virreyes, gobernadores y altos funcionarios

Visitas pastorales a la diócesis o provincia, consejo y dirección de sacerdotes y religiosos

Sacramentos

Fundación de reducciones y poblados para vivir en policía y en cristiano

Elaboración de obras escritas para divulgar la verdad y despertar el sentido del deber evangelizador entre los cristianos.

"el ideal evangélico en sí mismo y llevado a la práctica  apasionada, pero también razonable y prudentemente, tal y como los misioneros de la Escuela de Salamanca o afines lo hicieron, no es utopía irrealizable. Sólo cuando el misionero sabe armonizar "locura" y cordura tiene fruto su labor" p. 314

 

miércoles, abril 27, 2016

Catálogo de las Secciones Papeles Importantes y Emancipación del Archivo Arzobispal de Lima

 

Conferencia-presentación de libro

 

Catálogo de las Secciones Papeles Importantes y Emancipación del Archivo Arzobispal de Lima

(Texto completo en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=581226;

http://www.javiercampos.com/files/Catalogo%20Secs%20P%20Imp%20y%20Emanci.pdf)

 

Intervendrán:

 

Presentador: Dr. José Antonio Benito, Director del Instituto de Estudios Toribianos

Autores: Dr. P. Javier Campos y Fernández de Sevilla

Lic. Laura Gutiérrez Arbulú

Comentaristas: Dr. P. Ernesto Rojas (Historiador FTPCL), Dra. Aida Mendoza (Directora  de la carrera Archivística y Gestión Documental, UCSS) Esc, Dra. Margarita Guerra (Presidenta de la Academia Nacional de Historia)

 

Preside: S.E. Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima, primado del Perú

 

Miércoles 4 de mayo del 2016

 10 am, Biblioteca de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima

 

 

Entrada Libre

 

Organiza: Academia Peruana de Historia de la Iglesia, CEPAC-UCSS, Instituto de Estudios Toribianos 



lunes, abril 25, 2016

CUANDO SANTO TORIBIO LLEGÓ A LA SELVA EN HUANCABAMBA

CUANDO SANTO TORIBIO LLEGÓ A LA SELVA EN HUANCABAMBA


CUANDO SANTO TORIBIO LLEGÓ A LA SELVA EN HUANCABAMBA

 

Las referencias documentales tienen que ver con la visita a esta tierra de "indios salvajes e infieles" de Huancabamba. Sucedió en la región de Huancabamba, camino a ese pueblo, donde Santo Toribio "en una escarpadura se rodó con su acémila. Por especial favor de Dios, un palo contuvo la mula, la cual tenía machucada la pierna del arzobispo, quien difícilmente fue librado de este peligroso apuro, rodando enseguida la mula hasta el fondo del abismo" (Márquez Zorrilla, Santiago, Santo Toribio de Mogrovejo, apóstol del Perú, Huaraz, 1970, p.69).

Durante la Tercera Visita (1601-1604) visitó los cinco pueblos de la comarca y los catequizó. Salieron los indios salvajes con sus armas, pero cuando el Santo les habló, arrojaron las armas y besaron su ropa. Como consecuencia de la labor misional prometió enviar un sacerdote propio entre ellos, erigiendo una parroquia para los pueblos del Valle: Pone al frente de la parroquia a Francisco Caro, de 34 años (LISSÓN IV, 509), buen músico y buen cantor, que antes fue cura de Pampas Grande en Ancash.

En la actualidad pertenece al Vicariato Apostólico de San Ramón, provincia de Oxapampa Huancabamba y cuenta con unos 6,183 habitantes. Con motivo del IV Centenario de la muerte de Santo Toribio, en el 2006, se creó una nueva parroquia dedicada al Santo. En la actualidad, está al frente de la misma el sacerdote polaco, P. Jerzy Majka, quien me facilita las fotos de la última fiesta, 27 de abril del 2012.

Les comparto 8 documentos de textos del proceso de beatificación y del libro de los viajes.

 

1.      BERNARDO DE ALCOCER, natural de la ciudad de Toledo y persona muy cercana al santo arzobispo Toribio Alfonso, por haberle acompañado en las visitas pastorales de su arquidiócesis desde el año 1594 o 1595 en que entró a su servicio "hasta que murió", desempeñándose como su camarero, notario y maestresala (Actas/Procesos, 1631, ff. 221v-222r). El testigo comentó escuetamente que Santo Toribio en aquella ocasión "tuvo gran riesgo de la vida, porque se entendió que de una caída que había dado de una mula tenía quebrada una pierna. Y la mula rodó y se hizo mil pedazos" (Actas/Procesos, 1631, f. 224r).

 

 

  1. FRAY MELCHOR DE MONZÓN, OP, de Lima, 74 a (folio 268). Desde que entró en Lima en 1581 'porque lo trató y comunicó muy de cerca en muchas y diversas ocasiones en su arzobispado, siendo cura este testigo en doctrinas fuera de la ciudad de Lima"

Y un día refirió a este testigo las entradas que había hecho en las provincias de Chachapoyas y Moyobamba y en los Andes de Jauja y en Huancabamba y Cochangara y los peligros en que se había visto con gran gusto y alegría y que había bautizado un indio que no lo estaba de más de 80 años y le mostró las señales de las manos donde se había lastimado por asirse a un palo yéndose a despeñar de una cuesta abajo todo con celo de la salvación de las almas y por convertirlos y atraerlos al conocimiento de la fe apostólica en que trabajó con gran valor y con gran servicio a Nuestro Señor en los pueblos y doctrinas extirpando las idolatrías y supersticiones en que los indios estaban con gran cuidado y celo, de manera que quedaron tanta inmensidad de indios como hay en este arzobispado instruidos en la doctrina cristiana [273] y asentada la fe en sus ánimos. Por lo cual no dejaba rincón que no visitase por su persona continuándolo todos los años y a las partes por donde no podía ir por dejarlas visitas  un año enviaba visitadores celosos de la honra de Dios y salvación de las almas por manera que todo el tiempo que fue arzobispo [...] fue un perpetuo trabajo sin descansar, consagró iglesias y mucha suma de aras, proveyendo de ellas a las iglesias y asimismo consagró obispos a lo que se quiere acordar  que fueron cuatro y gran suma de cálices y campanas, cumpliendo en todo con la obligación de su oficio las veces que topaba cualquier indio vio este testigo que le preguntaba en su lengua si eran cristianos y si estaban confirmados con grande alegría y gusto y así fue Prelado amado y querido y respetado de todos por su gran llaneza y humildad". LIBRO DE ACTAS Nº 1 (Archivo Arzobispal de Lima)

 

 

3. ALONSO DE HUERTA, En 1632 [f.315]"Entró en muchas partes sin tener muchas veces qué comer y careciendo de cama y se ponía a cualquier peligro por salvar las almas y convertir las ánimas a la fe católica y estando en un obraje de Paucartambo en la provincia de Chincacoya la segunda semana de [319] cuaresma. yendo visitando su arzobispado en tiempo de grandes aguaceros y lluvias estuvo determinado de entrar la tierra adentro a un ingenio que llaman Guancabamba que por allí hay mucha suma de indios infieles se resolvió a querer entrar allí, a pie y aunque le decían que en tres días que se habían de caminar para llevar al dicho ingenio no había parte a donde poder hacer dormida por ser la tierra muy cenagosa y áspera y que no había modo de poder andar a caballo y rehusando los criados que con el dicho Sr. Arzobispo iban a querer ir sirviéndole dijo no se me da nada que ahí está Huerta que es este testigo que irá con [319v]migo y habiéndole dicho este testigo que sí iría, le respondió iremos como unos reyes con nuestros bordones y alpargatas que con ello se podrá caminar [...] y habiéndose un jueves de pascua de la dominica primera de cuaresma se puso el a decir:

- Ea, vamos.

Este testigo le dijo, "Vuestra Señoría predicó el domingo que no se había de tentar a Dios ni pedirle hiciese milagros y haber de hacer esa jornada es tentarle y pedirle que nos lleve milagrosamente porque según dicen es de malo y el trabajo que se ha de padecer es pedir que haya milagro con nosotros" y a esto respondió:

"De suerte que le parece que no es bien que vayamos ahora, dejemos pues la ida para en tiempo que no sea invierno que entonces entraré allá". Y así quedó mostrando su docilidad y mansedumbre con que procedía y con prudencia negando muchas veces su propia voluntad sin tener gusto en nada y eran en tanta manera que si comía algunas cosas y se la ponían para que la comiese si se la loaban diciéndole que la comiese porque era muy buena no comía más bocado ni lo quería y la daba al que se la había loado, diciéndole pues tome, cómasela, de manera que todo el tiempo que fue arzobispo y gobernó nunca tuvo sosiego ni descanso porque todo fue trabajar y caminar hasta dar la vida por sus ovejas como buen pastor y prelado[320v].LIBRO DE ACTAS Nº 1 (Archivo Arzobispal de Lima)

 

 

3.      MAURICIO RODRÍGUEZ, capellán mayor del Monasterio de la Encarnación, Abad  mayor del Hospital de san Pedro de los sacerdotes, narra con toda naturalidad un episodio de la vida pastoral del santo arzobispo  de la Ciudad de los Reyes que nos hace recordar los primeros tiempos de la Iglesia, tiempos heroicos que fueron testigos de numerosas manifestaciones extraordinarias del Espíritu Santo en los seguidores de Cristo, por ‚l transformados en apóstoles y mártires que con su fe y su sangre dieron testimonio del Evangelio. Narra, en efecto, que en cierta ocasión Santo Toribio llegó hasta el territorio de los indios "Panataguas", "que es gente rebelada"; y "cantidad de ellos con sus armas" le salieron al encuentro. El santo arzobispo entonces "les habló de manera que se arrojaron a sus pies y le besaron la ropa" y le hablaban como a uno de ellos. Fue allí que uno de los intérpretes de su séquito, sorprendido por lo que estaba presenciando, quiso saber "lo que los dichos indios infieles le decían en su lengua no usada ni tratada". Y Santo Toribio "miró el cielo diciendo: -Dejad, que yo los entiendo-. Y volvió a hablarlos en la lengua española que en su vida habían oído ni sabido, y mucho en latín del Santo Evangelio, y fue entendido de todos, y vuelto a responder en su lengua. Con que se verificó este milagro, con que él lo quiso ocultar por su virtud y santidad.

Y quiso entrar con ellos la tierra adentro, para convertir a los demás, y, no pudiendo por la espesura del monte, se quedó en un puesto adonde llegaron todos los indios o los más que por allí estaban, y le trajeron frutos de la tierra, micos y pájaros y animalejos de la tierra. Y el dicho arzobispo los predicó (...) y catequizó, y algunos bautizó, y dejó con cura, para que les administrase los santos sacramentos. Y les dio muchos regalos y d divas, con que quedaron muy contentos" (Actas/Procesos, 1632, f. 562r-563r).

 

  1. FERNANDO DE GUZMÁN, 62 a,  Maestrescuela, 5.VII.1630: A la 3a. pregunta dijo que sabe que el dicho arzobispo tuvo muy ardiente amor con los prójimos de quien tenía deseo se salvasen no perdonando trabajo ni peligro, porque atreviéndose muchas veces a entrar en tierra de indios infieles como entró en los Andes de Jauja y Moyobamba y Guancabambasólo por ver si podía ganar almas [para Dios] y reducirlas a ser cristianos

 

  1. SANCHO DÁVILA, paje y compañero permanente del Santo.  

 

"A la tercera pregunta dijo que sabe y vio que tenía el dicho Arzobispo grande amor a sus prójimos y fue ardentísimo el deseo que tuvo de la salvación de las ánimas, no perdonando peligro ni trabajo, visitando su Arzobispado, dando vuelta a el cuatro o cinco veces, en que, anduvo más de 6000 leguas, rodeando todo el dicho su Arzobispado, por estar los indios en parajes de peligrosos caminos [...] de nieves y granizos y ríos caudalosos y [...] de grandísimo riesgo y peligro y, entrando en tierra de indios aucas e infieles y aventurando su vida y la de, sus capellanes y criados, a pie y sin tener que comer, descalzo y desnudo, por ser tan fragosos los caminos y ríos que se le quedaban en ellos y en las ciénagas, los zapatos y calcetas y vestidos y entraban en los indios de guerra como es Guancabamba y en los Motilones de Moyobamba, en Cajamarquilla y con su buen celo y cristiandad, le pedían en algunas partes... sacerdotes para que los bautizasen y doctrinasen, porque querían ser cristianos y salía mucha gente con el dicho S. Arzobispo que venían a tierra de cristianos, donde los hacía bautizar y los doctrinasen y catequizaban, y muchos se quedaban sin volver a su infidelidad.

Confirmó en su Arzobispado más de 100000 almas y de las más de ellas fue este testigo padrino de ellos, como constará por los libros de los Confirmados y nunca consintió que le ofreciesen plata ni otra ofrenda y no llevó velas ni vendas a ningún indio y se enviaron a esta ciudad de los Reyes por un quintal de velas y cien varas de roan. Gastadas y acabadas aquellas, enviaron por otras tantas y si algún indio llevaba alguna candela, se hacia volver a su casa y las velas que daban 1os pueblos las dejaba a las Iglesias de los pueblos... que si hubiese de llevar ofrendas candelas y vendas de los que confirmó, le debieran grandísima suma de hacienda.

 

 

  1. JUAN JOSÉ TAMAYO informa de que además de Lima se requiere el testimonio de Chancay, Sancta, Trujillo, Saña, Cajamarca, Chachapoyas, Huaylas, Conchucos...Sabe por haberlo visto que el dicho siervo de Dios Don Toribio anduvo por el distrito de su arzobispado que entonces era muy dilatado visitándole frecuente y diligentemente y entrando a pueblos no conocidos y escondidos como fueron a Chachapoyas, Moyobamba a donde este testigo le vio entrar y asimismo al de Huánuco a Pillao que era pueblo retirado de indios de guerra en los Andes, cuatro leguas abajo de Pillao y asimismo le vio en la provincia de Guailas y en los llanos de Lunaguana y en la ciudad de Trujillo y también que algunas veces el dicho siervo de Dios Don Toribio entró a los dichos pueblos a pie, por no poder de otra manera por la grande aspereza de los caminos siendo, [18v] ya de mucha edad el dicho siervo de Dios y que muchas veces le vio en el pueblo de Pallasca y en todo el camino de Chachapoyas hasta el pueblo de Guancabamba, corregimiento de Guamalíes que duró más de 30 días durmiendo sobre la tierra solamente con un tapete sobre ellas y asimismo que en las dichas visitas gastó mucho tiempo y tuvo gran trabajo paciencia y caridad sin que le atemorizasen los peligros ni le detuviesen las incomodidades de calor ni del frío ni la obscuridad de las noches ni las asperezas de los montes, antes llevado de su encendida caridad emprendió con evidencia y muchos riesgos de su vida y sufrió grandísimos trabajos e incomodidades solamente con la ayuda de Jesucristo y fiado de su divina gracia". Libro IV:   Actas del Proceso de Beatificación. Archivo Arzobispal de Lima.

 

  1. SANTO TORIBIO. Carta dirigida al Rey Felipe III el 18 de abril de 1603 (Lissón IV, ff.488-490):

"Salí habrá 8 meses en prosecución de la visita de la provincia de los Yauyos, que hacía 14 años que no habían ido a confirmar aquella gente, en razón de tener otras partes remotas a que acudir y en especial al valle asiento de Huancabamba, que hará un año fui a él, donde ningún prelado ni visitador ni corregidor jamás había entrado, por los ásperos caminos y ríos que hay. Y habiéndome determinado de entrar dentro, por no haberlo podido hacer antes, me vi en grandes peligros y trabajos y en ocasión que pensé se me quebraba una pierna de una caída, si no fuera Dios servido de que yéndose a despeñar una mula en una cesta, adonde estaba un río, se atravesara la mula en un palo de una vara de medir de largo y delgado como un brazo de una silla, donde me cogió la pierna entre ella y el palo, habiéndome echado la mula hacia abajo y socorriéndome mis criados y hecho mucha fuerza para sacar la pierna, apartando la mula del palo, fue rodando por la cuesta abajo hacia el río y si aquel palo no estuviera allí, entiendo me hiciera veinte pedazos la mula. Y anduve aquella jornada mucho tiempo a pie con la familia y lo di todo por bien empleado, por haber llegado a aquella tierra y consolado a los indios y confirmándolos y el sacerdote que iba conmigo casándolos y bautizándolos, que con 5 ó 6 pueblos de ellos tiénelos a su cargo un sacerdote que, por tener otra doctrina, no puede acudir allí si no es muy de tarde en tarde y a pie, por caminos que parece suben a las nubes y bajan al profundo, de muchas losas, ciénagas y montañas".

 

 

  1. SANTO TORIBIOLibro de las Visitas [f. 239] Confirmados en Guancabamba, año de 1601, 83 ánimas. En el pueblo de Yllucsi, año de 1601, 30 ánimas. En el pueblo de Yaroquilla, año de 1601, 52 ánimas.

 

 [239v]

[perdido]"de Suquimarca"

Tributarios

22

Sus mujeres

22

Sus hijos

22

Son por todo

66

En el Braze hay 101 indios tributarios, y 92 muchachos y más de 400 almas que traen decomer.

En Guancabamba hay 400 indios de Amages y el ingenio.

Sínodo. Tiene de sínodo esta doctrina 500 pesos corrientes.

jueves, abril 21, 2016

El poder temporal frente al poder espiritual: disputas y controversias por la doctrina de indios del Cercado de Lima (1590-1596)


El poder temporal frente al poder espiritual: disputas y controversias por la doctrina de indios del Cercado de Lima (1590-1596)


 Conferencia

Expositor: Lic. Jorge Andrés Llaury Bernal, historiador PUCP

Presentador y comentarista: Dr. José Antonio Benito 

 

Miércoles 20 de abril del 2016

 9:30am, Aula III, Piso Primero

 

Entrada Libre


CÁTEDRA SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO



 

Sumilla: 

Tesis dirigida por el Dr. José de la Puente Brunke y asesorada por el P. Armando Nieto


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En medio de los acuerdos entre la Iglesia y el Estado, los fueros jurisdiccionales van chocando, generando, muchas veces, conflictos fuertes entre las autoridades eclesiásticas y las seculares –tal como en el caso del enfrentamiento entre el Virrey García Hurtado de Mendoza y el Arzobispo Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo–. En ese sentido, lo que esta investigación buscó fue realizar un análisis de manera que podamos ver hasta qué punto este patronato Regio fue efectivo en el funcionamiento del virreinato en el Perú. Este problema es importante, porque en este contexto se comenzaba a forjar el virreinato peruano y junto con él la Iglesia en el Perú. Por tal motivo es de vital importancia esclarecer este proceso, ya que de esta forma podremos acercarnos mejor al estudio y conocimiento del funcionamiento del virreinato peruano. Se verá, en el caso estudiado que la labor de organización e institucionalización de la Iglesia Católica, dirigida por Toribio Alfonso de Mogrovejo (1582–1590), permitió que el entonces Arzobispo de Lima pudiera enfrentarse y ganarle la disputa, por la doctrina del Cercado, al Virrey García Hurtado de Mendoza y a la Compañía de Jesús, entre 1590 y 1596.

sábado, abril 16, 2016

Santo Toribio de Astorga, obispo. Ramón Rabre,16 abril 2016


Santo Toribio de Astorga, obispo.

Peregrino, obispo y martillo de los herejes.


Ramón Rabre

16 abril 2016

Santo Toribio de Astorga, obispo.
Imagen venerada en la Catedral de Astorga.

Santo Toribio de Astorga, obispo. 16 de abril.

Nacimiento y juventud.
Fue natural de Galicia y nació en el siglo III, sin que se sepa el sitio exacto, ni quienes fueron sus padres u orígenes, que todos los hagiógrafos hacen noble y de fortuna, a tenor de la esmerada educación que recibió.  Estudió Humanidades, retórica, latín, música, filosofía y teología. Además, era conocedor de las Escrituras. Aún joven quedó huérfano y vendió todas sus posesiones a favor de los pobres, para poder dedicarse libremente a Dios. Y se fue en peregrinación a Jerusalén. Llama la atención de este peregrinar que no solo lo hizo por devoción, sino además por conocer las costumbres de otros sitios y las liturgias de otras iglesias. En una carta que escribe a los obispos Idacio y Ceponio sale a relucir su alegría y consuelo al ver que aún con diferentes sentimientos y expresiones, la fe de la Iglesia es una sola en todo el mundo cristiano, y la unánime era la condena a toda herejía.

Llegó el santo a Jerusalén, donde pronto el obispo San Juvenal (3 de mayo) notó su sabiduría y piedad, y haciéndose amigo suyo, le encomendó la administración de la sede jerosolimitana. Fue diligente, cuidando sobre todo las reliquias de la Pasión y Muerte que, dice, en algunas iglesias se veneraban. Cinco años tuvo este oficio, hasta que un ángel le reveló que debía irse de la ciudad de Jerusalén, la cual en breve sería invadida por los bárbaros, saqueada y muchos sacerdotes y cristianos morirían. Tomó el santo algunas reliquias, para salvarlas y regresó a España, entre estas un "Lignum Crucis". De camino la leyenda dice que pasó por Roma, donde San León Magno (10 de noviembre) le ordenó presbítero. Volvió a su Galicia natal donde prosiguió su vida virtuosa, con fidelidad al Evangelio. Con ayuda de amigos y colaboradores, levantó un templo que dedicó al Salvador y donde depositó para la veneración pública el trozo de la Santa Cruz que había traído de Jerusalén. Dícese que luego de esto, sanó milagrosamente a la hija del rey de los suevos, señores de Galicia en estas fechas.

Obispo de Astorga.
Con esta vida virtuosa y sus obras, pronto fue conocido por muchos y su fama de hombre santo se extendió a otras regiones. Y ocurrió que quedó vacante la sede de Astorga y conociendo el clero y los fieles la valía de Toribio, su fe integra, su celo apostólico y su caridad ardiente, le eligieron obispo. Toribio se resistió cuanto pudo, por humildad y porque sabía que los cargos siempre llevan problemas añadidos, pero las instancias del pueblo le obligaron a aceptar. Apenas fue entronizado, ya le empezaron los problemas que temía: Sucedió que en Astorga había un diácono de nombre Rogato, que había querido ser él el elegido como obispo, pero todos le habían obviado por ambicioso. Envidioso y resentido, comenzó a calumniar y ofender a Toribio, que mansamente no se defendía, sino que imitaba al Salvador en su paciencia para con los que le injuriaban. Como veía Rogato que las difamaciones no mellaban la fama del santo obispo, le acusó de adulterio. El clero y el pueblo conminaron al obispo a que diera explicaciones y se defendiera de una vez. Con lágrimas en los ojos se fue Toribio a la catedral, para dar testimonio público de su inocencia. Y en lugar de soltar un sermón, tomó unas ascuas del turíbulum, las colocó en su roquete y sosteniéndolas comenzó a rezar el salmo LXVIII "Levántese Dios, y sean esparcidos sus enemigos, y huyan delante de Él los que le aborrecen", a la par que daba la vuelta a la catedral con las ascuas sujetas. Al ver aquel portento todos clamaron por la inocencia de Toribio. Rogato, confesó su maldad, pero sin arrepentimiento, y allí mismo reventó por castigo de Dios.

Adalid contra la herejía.
Ya libre de toda calumnia, se dedicó el santo a su ministerio pastoral, consolando, predicando y haciendo la caridad. En la defensa de su rebaño brilló como apologeta y martillo de los herejes, principalmente contra los priscilianos, que iban en aumento en España. Prisciliano era un obispo español que, junto a reclamos justos, como la cercanía de los obispos a los pobres, la necesidad de reforma, sostenía teorías heréticas sobre la Trinidad y la concepción del alma humana. En realidad Prisciliano no llegó a los extremos que llegaron sus seguidores en un ascetismo nada cristiano, ni negó dogmas de fe, como sus discípulos luego harían. Fue apresado en Tréveris cuando se dirigía a defenderse ante el emperador. El obispo  Idacio de Ossonoba le acusó de falsos delitos, como brujería, recetar hierbas abortivas y varias herejías. El emperador le torturó y le condenó a muerte junto a varios discípulos. San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones), San Juan Crisóstomo (27 de enero, traslación de las reliquias a Constantinopla; 30 de enero, Synaxis de los Tres patriarcas: Juan, Gregorio y Basilio; 13 de septiembre, muerte; 13 de noviembre, Iglesia oriental; 15 de diciembre consagración episcopal) y el papa San Siricio (26 de noviembre) protestaron por su condena, y luego por la ejecución, pero no fueron escuchados.

Pues eso, que los herejes priscilianos iban a más, confundiendo al pueblo y a algunos eclesiásticos con sus doctrinas. Usaban de libros apócrifos a los que hacían pasar por Escrituras Sagradas que contenían enseñanzas y palabras heréticas. Toribio, "deseoso de arrancar toda la cizaña que el enemigo común iba sembrando en el campo de la Iglesia , se preparó á combatir todos los errores , impugnándolos con su celestial sabiduría". Se nos dice que recopiló los errores priscilianistas y los envió en varias cartas a algunos obispos, para que estuviesen alertas. San Ildefonso de Toledo (23 de enero) menciona estos opúsculos, pero lo cierto es que si existieron se han perdido. Si consta una carta del 21 de julio de 447 que San León Magno le escribiera sobre este tema, en respuesta a dicha recopilación que el santo obispo le habría enviado para que tomase cartas en el asunto. Elogia el escrito, su capacidad de síntesis y la claridad con que denuncia las herejías. Además, le encarga celebrar un concilio en Galicia para tratar de este asunto y condenar formalmente la herejía priscilianista. Realmente si este concilio se realizó se desconoce del todo, y no faltan los historiadores que han concluido que la relación epistolar entre ambos santos sea solo una leyenda hagiográfica y dicha carta sea apócrifa. Tal vez la leyenda solo busque hacerle partícipe activo en el principal problema de la Iglesia gallega en su momento.

No se sabe en que año murió Toribio, ni dónde; la leyenda dice sufrió la invasión de Teodorico, el rey godo, en 456, cuando saqueó la ciudad de Astorga, asesinando a todo el que pudo y haciendo sufrir muchísimo a Toribio. Es cierto que el obispo Idacio cuenta que dos obispos fueron hechos cautivos, pero no dice nombres. Cuando haya sido su muerte, se supone que fue en Astorga y que allí mismo fue sepultado. En el siglo VIII sus reliquias y la del Lignum Crucis fueron trasladadas al monasterio de San Martín de Liébana, que con el tiempo tomó el nombre de Santo Toribio de Liébana. Allí se venera solemnemente el Lignum Crucis aún, teniendo un célebre Año Jubilar propio, cada año que el 16 de abril cae en domingo.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los dias del año: Abril. P JEAN CROISSET. S.I. Madrid, 1818.



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