lunes, diciembre 15, 2025

LA PROMOCIÓN INTEGRAL DE LOS AFRODESCENDIENTES DEL PERÚ EN SANTO TORIBIO MOGROVEJO

LA PROMOCIÓN INTEGRAL DE LOS AFRODESCENDIENTES DEL PERÚ EN SANTO TORIBIO

        

Falta un estudio preciso acerca del influjo de Santo Toribio de Mogrovejo en la promoción de los afrodescendientes, morenos o negros peruanos. Lo que está fuera de duda es que sentía un especial afecto por ellos. Desde aquella peregrinación, siendo estudiante de la Universidad de Salamanca, en el año 1571 a Santiago de Compostela en donde una negra al verlos, a él y a su amigo Francisco Contreras, tan necesitados y menesterosos les dio unas monedas, se quedó impresionado por el gesto y desde entonces le encomendó a diario en sus oraciones no permitiendo que nadie de los de su casa les llamara "negros".

 

Por una carta de Santo Toribio al Rey Felipe II, desde Lima, a 8 de mayo de 1593, se sabe que en Lima hay 3.760 negros y 4.800 españoles y 210 mulatos. En San Sebastián hay 1.170 negros y 32 mulatos y 802 españoles. En Santa Ana hay 1.500 negros y 1.100 españoles, conforme a los padrones de los confesados de los curas, sin los de la parroquia de San Marcelo". Muchos de ellos servían como criados en las casas de los Señores. Santo Toribio quería que fueran catequizados y vivieran una vida cristiana plena.

 

Por otra carta de Santo Toribio al Rey Felipe II, desde Lima, a 13 de mayo de 1593, conocemos "la mucha necesidad que hay en esta Iglesia Catedral de añadir dos curas de negros y mulatos para que les administren los Sacramentos y los catequicen muy a menudo; y asimismo convendrá añadir otro cura de negros y mulatos en la parroquia de Santa Ana y otro en San Sebastián y otro en San Marcelo, que acudan a lo mismo. Eran varias las causas que preocupaban a Santo Toribio al ver el estado en que llegaban abandonados, en condiciones infrahumanas y, sobre todo, por no estar bautizados. (1593 Los Reyes 13 de Mayo)

 

En el Tercer Concilio Limense (1583) los obispos con Santo Toribio Mogrovejo como metropolitano apuestan por la promoción del indio, del negro y del mestizo, evitando todo tipo de servidumbre por antinatural como era la carimba. En el caso particular del matrimonio de los afrodescendientes a los que denomina "morenos", vela por su libertad, ordenando:

 

Los esclavos y morenos, que quieren casar, o están casados, no sean impedidos de sus amos de contraer, ni usar de matrimonio, ni los esclavos ya casados se envíen o lleven o vendan en partes donde por fuerza han de estar ausentes de sus maridos, o mujeres perpetuamente o muy largo tiempo, que no es justo que la ley del matrimonio, que es natural se derogue por la ley de servidumbre, que es humana (II,36)

 

La historiadora Maribel Arrelucea destaca la importancia de la labor profética de denuncia del prelado Mogrovejo que junto a la de otros juristas y misioneros lograron erradicar la nefasta costumbre de la carimba:

 

Después venía la carimba, es decir la marca del dueño del esclavo […] De esa manera, un esclavo podía exhibir varias marcas en su cuerpo. Algunas personas alzaron su voz de protesta ante la carimba como el arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo, quien exigió su abolición en el Concilio Limense, pero esto recién se haría mediante una Real Cédula dictada en El Escorial, el 4 de noviembre de 1784"[1] "

 

Zaña es un microcosmos con gente de cuatro continentes: los americanos autóctonos, los europeos desde 1492, los africanos llevados como esclavos a las plantaciones de la caña de azúcar y los chinos desde el S.XIX. Especialmente los afroamericanos profesan un gran cariño por Santo Toribio. Lo corroboran los estudios del sociólogo y antropólogo Luis Rocca Torres:

 

Santo Toribio es un símbolo para Zaña. Sus pobladores expresan su amor en sus poemas, canciones, décimas y relatos. Luchó denodadamente por la liberación de los negros con medidas muy concretas: quitó la "carimba" (marca con hierro candente), se opuso a la separación de la pareja por motivos laborales...El pueblo de Zaña tiene lazos profundos con Santo Toribio de Mogrovejo, quien pasó los últimos días de su vida en dicha ciudad. Fue protector de los pobres y defendió a negros e indios. [2]

 

 

José Antonio Benito (11 diciembre 2025)

P.D. Foto de Zaña y acuarela M. Compañón



[1] Historia de la esclavitud africana en el Perú desde la conquista hasta la abolición". Revista Arqueología y Sociedad. 239-278. 10.15381/arqueolsoc. 2004n15.e12743: p.245 .

[2] Santo Toribio y el pueblo de Zaña Parroquia, 1993, Zaña, p.4.

Comienza en Lima el Año Jubilar por los 300 años de canonización de Santo Toribio deMogrovejo, 13 diciembre 2025

Comienza en Lima el Año Jubilar por los 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, 13 diciembre 2025. Homilía del Cardenal Arzobispo Mons. Carlos Castillo, sucesor de santo Toribio en la sede limeña.

 

https://www.arzobispadodelima.org/sin-categoria/inicia-el-ano-jubilar-por-los-300-anos-de-canonizacion-de-santo-toribio-de-mogrovejo/

Al iniciarse el Año Jubilar en Perú por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, el arzobispo de Lima hizo un llamado a reconocer la presencia de Jesús en nuestra historia peruana.

Frente a la imagen de nuestro santo patrón, el Cardenal Carlos Castillo recordó que Toribio mostró una fe cristiana auténtica basada en el servicio, el trato digno y una espiritualidad profunda que no era ajena al sufrimiento de su pueblo.

La Iglesia de Lima dio inicio al Año Jubilar por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo. Desde temprano, el Pueblo de Dios se congregó en los exteriores de la Iglesia de San Lázaro para caminar en procesión hacia la Catedral de Lima y participar de la Eucaristía oficiada por el Cardenal Carlos Castillo.

El recorrido, que atravesó el histórico puente Trujillo, pasó por Desamparados y culminó en la Plaza Mayor, estuvo acompañado por los obispos de la Arquidiócesis, los canónigos del Cabildo Metropolitano, clero limeño y hermandades. Este gesto simbólico recordó que la fe se vive "en camino", en medio de la historia concreta de los pueblos, tal como lo hizo santo Toribio en su incansable labor pastoral.

Encontrar al Señor en el corazón de nuestra historia

Al llegar a la Catedral de Lima, se celebró la Santa Misa del III Domingo de Adviento, en la que también se dio inicio oficial al Año Jubilar. Durante la homilía, el Cardenal Castillo retomó la pregunta de Juan Bautista en el Evangelio de hoy (Mateo 11, 2-11): «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». El Prelado invitó que interioricemos las palabras de Juan Bautista para preguntarnos si estamos «dispuestos a seguir creyendo en que sólo encontramos al Señor en el corazón de nuestra historia, por el lado de la caridad, el servicio, la solidaridad y el hermanamiento».

El Señor que esperamos para esta Navidad es el mismo que hizo ver a los ciegos, andar a los cojos, quedar limpios los leprosos, hacer que los sordos escuchen, hacer que los muertos resuciten y que los pobres sean evangelizados

El arzobispo de Lima subrayó que esta presencia del Señor no se impone por la fuerza ni por el poder, sino que se reconoce en el servicio y la caridad vivida. Cuando la Iglesia acompaña, cuida y sirve; cuando se convierte en signo permanente de amor en la historia, estamos reafirmando que el Señor ya está presente entre nosotros.

Toribio de Mogrovejo: Misionero, Santo y Pastor

Iniciar este nuevo Año Jubilar, por lo tanto, implica superar un «individualismo espiritual» que reduce la fe cristiana a salvar el alma personal, desentendiéndome del hermano y de lo que ocurre a mi alrededor. «Jesús nos demuestra que la caridad efectiva es capaz de transformar este mundo en una sociedad de hermanos», apuntó el arzobispo.

En este horizonte se presentó la figura de Santo Toribio de Mogrovejo como verdadero pastor. Se recordó que, al llegar a estas tierras marcadas por la enfermedad, la muerte y la dispersión, «primero, empezó a ver cómo estaba la situación de cada comunidad». Antes de anunciar el Evangelio – recordó el Cardenal Castillo – Toribio reunió a los pueblos, los escuchó, organizó y acompañó, «propiciando una Iglesia que no deje de dar ese signo como el fundamental».

La gran contribución de Toribio es que exista un país que pueda creer en Dios y que pueda creer en Jesucristo, pero siempre sobre la base de que haya justicia y no que el cristianismo sea un adorno

En otro momento, el Primado del Perú destacó que Toribio de Mogrovejo no sólo caminó pueblo por pueblo, también aprendió las lenguas originarias y defendió con firmeza y delicadeza la dignidad de los indígenas, dejando constancia del maltrato que sufrían. Su acción pastoral mostró que el cristianismo no puede convertirse en adorno ni en apariencia, sino que debe sostenerse sobre la justicia y el respeto a la persona humana.

El inicio del Año Jubilar fue también una invitación a revisar las formas de ser Iglesia hoy. Inspirados en Santo Toribio, el arzobispo de Lima alentó a superar estructuras cerradas y prácticas individualistas, para caminar hacia una Iglesia donde todos tengan voz: «Aquí opinamos todos, porque todos somos importantes. Ese es la Iglesia de Toribio; una Iglesia que escucha, acompaña y deja huella en la vida de su pueblo».

Que al concluir este Año Jubilar podamos promover una Iglesia que sabe alentar a su pueblo, fiel al Evangelio y al legado que nos dejó Santo Toribio de Mogrovejo.

Con el inicio de este Año Jubilar, se anunció que las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo recorrerán todos los decanatos de nuestra Arquidiócesis limeña.

Homilía (Homilía del Cardenal Carlos Castillo

"¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?". Si Juan tenía algunas dudas de que aquella profecía que hemos leído en la primera lectura de Isaías se estaba realizando, porque veía los signos de Jesús, y le consternaba la posibilidad de que Él era, pero tenía dudas porque le quedaba una herencia larga, a Juan, de ser hijo de sacerdote, y que, por lo tanto, el signo que daba Jesús, los signos de los tiempos que inauguró Jesús, de que los ciegos vean, los cojos anden, los leprosos queden limpios, los sordos oigan, los muertos resuciten y los pobres sean evangelizados, todavía no cabía en él y, sin embargo, existían […].

Varias veces he contado ese chiste de Mafalda, en donde está una señora en la esquina con su hijita llorando, y da un palmazo a la chica y le pega un cachetadón y le dice: "¡Paz!". Y Mafalda voltea y dice "alegórica la señora". ¿Cómo se puede anunciar la paz a golpes? Y es que lo que estamos celebrando hoy día, camino a la Navidad, y que también encuentra en Toribio la misma semejanza y sintonía con Jesús, es que la única manera de traer la paz al mundo es con la paz, esa paz que el Papa León XIV nos recuerda es desarmada y desarmante, y que implica suscitar, susurrar, hablar al oído, convencer […].

Y así fue Toribio. Toribio viene cuando hubo una pandemia. Había ya pasado la pandemia, pero había bajado la población. Algunos autores dicen que había once millones y Toribio encontró 800 mil peruanos. Todavía está por verificarse eso estadísticamente, pero una buena cantidad se había ido a la vida eterna.

¿Y qué hace Toribio? Se viene a pie a verificar qué estaba pasando. Y va por cada pueblo. Y para que vean ustedes como verdadero pastor —y eso lo ha dicho el Santo Padre en estos últimos días—, en primer lugar, no va a decirles: "Conviértanse a Dios, Jesucristo es la verdad. ¡Todo el mundo católico!". Primero empezó a ver cómo estaba la situación de cada comunidad porque todos los que quedaban enfermos o que quedaban desolados por la muerte de los otros, estaban dispersos. Los empezó a reunir como comunidad antigua, como ayllu, para preguntarles: "¿Qué cosas hacemos en esta situación?".

Escuchen ustedes los testimonios hasta ahora, si van a Chachapoyas o a alguno de esos lugares, en donde les cuentan cómo hacía Toribio. Reunía a la comunidad humana y solamente después de organizar la comunidad les va manifestando quién es él, qué cosa ha venido a traer y les anuncia el Evangelio. Entonces, humaniza y ahí sí cristianiza, pero no sin humanizar.

Nosotros somos al revés: "si no crees en Jesús, te condenas". Así que le damos miedo a la persona, entonces, toda miedosa dice: "Sí, sí, sí". Y después no sigue como persona, sigue solamente haciendo alabanzas y después no ayuda a su hermano. Esos errores han habido en la evangelización y estamos tratando en la Iglesia desde hace sesenta años, con el Concilio Vaticano II, de rectificar ese camino: comprender que al mundo se le habla primero en su lenguaje y se le va suscitando la fe poco a poco, con delicadeza, y humanidad, como lo hizo Toribio.

Y dado que está aquí la Virgen de Copacabana, vamos a resumir ese método con lo que hizo Toribio. Esta Virgen estaba en San Lázaro y no se llamaba de Copacabana, sino que se llamaba la Virgen del Reposo. Y en uno de los viajes de Toribio, que se fue, el virrey (creo que es García Hurtado de Mendoza), agarró a los indios de San Lázaro y se los llevó a la reducción. Y al llevarlos a la reducción, ellos se llevaron a la Virgen. Y lo que sufrieron ahí, reducidos, cuando eran indios "adelantados", lo que inclusive amargó a Toribio más todavía, porque, no eran, vamos a decir así, simples campesinos. Eran personas que habían sido, en el tiempo precolonial, personas dirigentes.

Y se fue Toribio a la reducción por una simple razón: la reducción de Santiago, esa que queda al final de lo que queda de la avenida Grau. Y entonces, ¿qué había pasado? ¿Por qué fue Toribio? Porque esa imagen había llorado. Y entonces, atendiendo el clamor del llanto de la Virgen por los indios, dijo: "Aquí salen todos", y se vino con todos ellos. Y por eso les pidió que le dejaran esta Virgen aquí, en la catedral, para hacerle su templo. ¿Por qué razón Toribio actuó así? Porque la imagen, la idea, la visión, lo que llamamos la advocación de la Virgen de Copacabana, es una advocación que se había hecho mundial desde Puno.

Ustedes ya han escuchado hablar de la playa de Copacabana, ¿no?, en Brasil. Esa es prolongación de la Virgen de los campesinos. No es que ese nombre viene del Brasil, va al Brasil desde Puno. Porque el drama de los campesinos en toda América, y también en el trato que los portugueses hicieron con los campesinos brasileños, fue terrible. Por eso, entonces, él la mantiene aquí en reserva, le dice su vida al virrey, devuelve a los indios a San Lázaro, a sus tierras. Después le construye el actual templo de Copacabana y recién traslada la allí.

Esta es la imagen que estaba antes en San Lázaro y ahora pasó con el nombre de Nuestra Señora de Copacabana que antes era Virgen del Reposo – y, por haber llorado, él la erigió en la patrona universal de los indios, siendo Toribio su protector. Esta delicadeza permanente de Toribio de fijarse en un problema y solucionarlo. Veinticinco años gobernó en nuestra arquidiócesis y tuvo la maravilla, no solamente de ir pueblo por pueblo, tuvo la maravilla de aprender quechua y aimara en el barco, y después de usarlo para poder tratar con la gente.

Pero no solo eso: Toribio defendió a los indígenas de una manera muy sutil. En sus viajes les preguntaba y hacía legajos. Tomaba nota y todo lo mandaba a la corona quejándose del maltrato que existía. La gran contribución de Toribio es que exista un país que pueda creer en Dios y que pueda creer en Jesucristo, pero siempre sobre la base de que haya justicia y no que el cristianismo sea un adorno.

Hoy día, necesitamos hacer que, si somos cristianos, no sea un adorno, sino que efectivamente tengamos personas, pueblos, con felicidad, con trabajo, saliendo del hambre y de la miseria, y en donde todos podamos vivir como hermanos verdaderos. Por eso se habla del Perú como promesa. Lindo, ¿no? Porque también se habla de Israel como promesa. Dios hizo una promesa a Abraham, y esa promesa hemos de cumplirla convirtiéndonos todos y viviendo esta experiencia de pacificación que logró Toribio por su compromiso con la gente.

Sé que en todas las parroquias se están reuniendo para conversar preciosamente, 129 parroquias, y que la primera semana del año de Toribio, el 6 de enero próximo, se va a reunir nuestra segunda Asamblea Sinodal de Lima. Tendremos que ver qué forma tiene este fondo cristiano que tenemos todos. ¿De qué forma hacer la Iglesia? ¿Qué formas hay que cambiar? Una cosa, por ejemplo, que pasa mucho con todos los que quieren salvar su alma es que no conversan con el del lado. Incluso estando en comunidades y en grupos en donde todos se ponen sus uniformes y sus medallas y el vecino no interesa.

"Nosotros rezamos - me decía una señora - si tenemos algún problema, rezamos para que la Virgen lo solucione". Pero eso de visitar a la otra, enterarnos de su problema, decimos "no, ¿para qué?". Tenemos una comunidad individualista. Tenemos que superar varias maneras de ser.

Igual cuando los curas decimos: "Aquí kermés y tanta plata se obtiene. ¡Y si no se obtiene, entonces cerramos la Iglesia!". Tenemos que cambiar esa Iglesia de arriba abajo, donde todo se ordena y nadie opina. Aquí opinamos todos, porque todos somos importantes. Esa es la Iglesia de Toribio: hizo hablar a su pueblo, lo acompañó lo escucho y lo comprendió. Y por eso dejó una huella imborrable, porque lo amó.

Y termino con esa anécdota. Fui a visitar Chachapoyas como primer pueblo antes de asumir, porque fue en febrero, cuando me nombraron arzobispo, y fui después ordenado el dos de marzo. Y el obispo me dice: "Tome mi báculo". Entonces yo le digo: "No, monseñor, usted es el jefe aquí". Pero el obispo de Chachapoya insistió y, en la misa, con toda la gente dijo: "Ahora sí, acepta el báculo", "Porque aquí, en Chachapoyas, no llega un arzobispo de Lima desde hace 400 años". El último había sido Toribio.

Esto es muy importante porque Toribio ha dejado una huella, y esa huella es porque realmente pasó por el corazón, la vida, el palpitar, las búsquedas y las esperanzas de nuestro pueblo. Todo sacerdote, en ese sentido, es un obispo. Somos pastores, somos ministros, y necesitamos inspirarnos en el Pastor que nos dio la luz, que fue fiel a Jesús en todo momento, a ese Jesús que recordamos en la Navidad, comportándose siempre como un pequeño, y como un adulto con sensibilidad por los pequeños. Todos los que, a veces, alardeamos y nos creemos un poco más de lo que somos, tenemos que entrar en ese proceso de conversión.

Que Dios nos bendiga todo durante ese año y que, al finalizarlo en el 2026, al empezarlo con unas sugerencias y decisiones juntos, podamos aplicarlas y hacer de nuestra Iglesia una Iglesia linda, que aliente siempre a su pueblo y que pueda transformar por completo, por medio de la educación humana y cristiana, la vida de este pueblo, con gente honesta que la dirija y para que nadie nos siga destruyendo con leyes contrarias a la vida y a la paz de nuestro país como aun ocurre.

Amén

 

 

Zaña abrió con gozo jubileo por 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo 13 diciembre 2025

Zaña abrió con gozo jubileo por 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo

13 diciembre 2025


https://andina.pe/agencia/noticia-zana-abrio-gozo-jubileo-300-anos-canonizacion-santo-toribio-mogrovejo-1055641.aspx

En un clima de profunda alegría y gratitud, la Diócesis de Chiclayo y todo el Perú dio apertura solemne al Jubileo por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, pastor incansable, misionero en permanente peregrinación y defensor de la dignidad humana.

La celebración tuvo lugar en la histórica tierra de Zaña, en la región Lambayeque- donde el gran arzobispo misionero vivió sus últimos días y donde hoy su legado vuelve a resplandecer con fuerza renovadora.

La Eucaristía jubilar congregó el sábado 13 a una multitud de fieles, peregrinos y autoridades eclesiásticas y civiles, expresando la comunión viva de la Iglesia peruana.

El corazón de la celebración estuvo marcado por la presencia del Nuncio Apostólico del Papa León XIV en el Perú, monseñor Paolo Rocco Gualtieri, cuya participación fue recibida con un cálido aplauso y profundo agradecimiento, como signo de la cercanía del Sucesor de Pedro con esta Iglesia particular.

Junto a él, participaron numerosos obispos del país, entre ellos monseñor Edinson Edgardo Farfán Córdoba, obispo de la Diócesis de Chiclayo, anfitrión del Jubileo; monseñor Alfredo Vizcarra Mori, arzobispo metropolitano de Trujillo; monseñor Antonio Santarsiero Rosa, obispo de Huacho y secretario general de la Conferencia Episcopal Peruana.

Además de pastores provenientes de Cajamarca, Chachapoyas, Chimbote, Chota, Huamachuco, Trujillo y Chiclayo, entre otros. También se hicieron presentes sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y autoridades civiles, cuyo apoyo fue clave para la organización de este acontecimiento histórico.

Uno de los momentos más significativos fue la lectura del Decreto de la Penitenciaría Apostólica, mediante el cual el Santo Padre concede la indulgencia plenaria a los fieles que, desde el 13 de diciembre de 2025 hasta el 13 de diciembre de 2026, participen con espíritu de penitencia y caridad en las celebraciones jubilares, visiten la capilla de Santo Toribio en espíritu de peregrinación y cumplan las condiciones habituales establecidas por la Iglesia. 

Este don espiritual podrá ser ofrecido también en sufragio por las almas del purgatorio, reforzando el carácter misericordioso del Jubileo.

Asimismo, se dio lectura al mensaje de la Conferencia Episcopal Peruana, en el que se destacó la figura de Santo Toribio como pilar de la evangelización en América Latina, ejemplo de una Iglesia cercana al pueblo, defensora de los más vulnerables y comprometida con una evangelización inculturada.

Se recordó su infatigable labor pastoral, recorriendo más de 40 mil kilómetros a pie, promoviendo sínodos y concilios, y dejando como legado el primer catecismo trilingüe en quechua, aimara y español.

Durante la homilía, se subrayó que Santo Toribio sigue siendo hoy un faro para una Iglesia en salida, misionera, sinodal y profundamente humana. Su vida interpela a renovar el compromiso evangelizador, a escuchar al pueblo, a dialogar y a anunciar el Evangelio con valentía y ternura, especialmente entre los pobres y olvidados.

Este Jubileo convierte a Zaña en un lugar privilegiado de renovación espiritual, llamado a acoger durante todo el año a miles de peregrinos que buscarán reconciliación, esperanza y encuentro con Dios. Animados por el ejemplo de Santo Toribio de Mogrovejo, la Iglesia en el Perú inicia así un año de gracia, confiando en que este tiempo fortalezca la fe, la misericordia y el amor al Señor, y renueve la misión evangelizadora en todos los rincones del país.

𝐄𝐧 𝐕𝐢𝐯𝐨 | 𝐒𝐨𝐥𝐞𝐦𝐧𝐞𝐬 𝐕í𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐬 𝐀ñ𝐨 𝐉𝐮𝐛𝐢𝐥𝐚𝐫 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐓𝐨𝐫𝐢𝐛𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐌𝐨𝐠𝐫𝐨𝐯𝐞𝐣𝐨

https://www.facebook.com/confepiscopalperu/videos/896836272997096

Conferencia del P. José Antonio Jacinto

 

 

domingo, diciembre 14, 2025

Tondero a Santo Toribio de Mogrovejo. Yim Rodríguez Sampértegui

Amigos: Me complace compartirles este encantador tondero a nuestro Santo Toribio compuesto con tanta profesionalidad y devoción, gracias al generoso envío de su autor. https://www.youtube.com/watch?v=aplIHZOfdtI


Tondero a Santo Toribio de Mogrovejo

Autor compositor: Yim Rodríguez Sampértegui

Arreglos y guitarras: Daniel Hernández

Bajo y masterización: Jorge "Koko" Reyes

Cajón: Luis Guivar

 

Mi santito milagroso, ¡ay! hoy devoto a ti he venido

mi santito milagroso, ¡ay! hoy devoto a ti he venido;

a saludar tu capilla

y a recorrer tu alameda,

y a cantarte este tondero

¡ay! Santo Patrón de mi tierra

y a cantarte este tondero

¡ay! Santo Patrón de mi tierra,

¡ay! mi santito milagroso,

¡ay! hoy devoto a ti he venido[1]

 

Cruzando pampas y valles, caminante misionero

cruzando pampas y valles, caminante misionero;

de Guadalupe a Mocupe

y de Reque hasta Pacasmayo

y en el corazón de Zaña

hizo, zamba, su lecho santo

y en el corazón de mi Zaña

hizo, zamba, su lecho santo

¡ay! cruzando pampas y valles,

¡ay! caminante misionero[2]

 

Mayorga le dio la cuna,

Lima, del cielo, corona;

estrella en sol convertido

que en la tiniebla se asoma,

estrella en sol convertido

que en la tiniebla se asoma;

Mayorga le dio la cuna,

Lima, del cielo, corona[3]

 

¡Ay, sí!

 

Recoge chisco tu alforja,

une tu canto a mi voz,

desempolva el arpa cholo

para cantarle al señor[4]

 

Toribio de Mogrovejo

bendice a mi tierra amada,

apóstol de las Américas

¡ay! Santo Patrón Zaña

 

Toribio de Mogrovejo

bendice a mi tierra amada,

apóstol de las Américas

¡ay! Santo Patrón Zaña[5]

 

Arriba ¡ay!  ponchos al hombro

es hora de caminar

que la luna ya se asoma

y a la villa hay que llegar[6]

 

Toribio de Mogrovejo

bendice a mi tierra amada,

apóstol de las Américas

¡ay! Santo Patrón Zaña

 

Toribio de Mogrovejo

bendice a mi tierra amada,

apóstol de las Américas

mi Santo Patrón Zaña

 

 

[1] Estrofa inicial. La estrofa inicial, al igual que la segunda estrofa, se desarrolla alrededor de un romance: A saludar tu capilla/y a recorrer tu alameda/y a cantarte este tondero/Santo Patrón de mi tierra. La intención de la primera estrofa es describir el sentir del devoto. Un devoto que viene desde muy lejos, como será el caso de muchos que visitarán la capilla de Zaña en los próximos meses, y que confiesa ante Santo Toribio su intención de saludar el espacio que lo acogiera en su encuentro con lo eterno y que lo que le ofrece, además de su entera devoción, un tondero, un canto norteño para homenajear su grandeza.

[2] La segunda estrofa habla de una de las cualidades por las cuales nuestro Toribio de Mogrovejo resalta: su vocación misionera. En esta segunda estrofa, el devoto se identifica como peregrino que es. Al igual que Santo Toribio, que ha caminado tanto, el devoto se reconoce como peregrino de la fe. Habla de los lugares que Santo Toribio ha visitado, lugares que hasta hoy existen. Si bien los lugares no siguen un orden "geográfico" hacen alusión a ese constante andar que caracterizaba su labor pastoral. Termina la estrofa señalando que es en Zaña donde este ilustre prelado asciende a la gloria, aquí se revela la identidad del devoto: es un zañero o zañera (al igual que el autor de este tondero).

[3] Esta parte del tondero crea, musicalmente, una tensión lograda a partir de la modulación en los acordes. Hace alusión a otros lugares que son fundamentales para entender a Santo Toribio de Mogrovejo: Mayorga, su pueblo natal, y Lima, ciudad de la cual es Arzobispo. Los otros dos versos de ese romance, hacen alusión a la publicación de 1688 de D. Francisco de Echave "La estrella de Lima convertida en Sol sobre sus tres coronas". El título esboza una imagen hermosísima de nuestro Santo Patrón: la estrella convertida el Sol que llega para alumbrar las tinieblas de este mundo.

[4] En esta porción, el dulce de la canción, se hace alusión a elementos del campo lambayecano, elementos que el devoto pide se unan para venerar a nuestro patrón. El chisco, ave local de elegante cola y cuyo canto adorna nuestros algarrobales; le pide al hombre lambayecano que saque su arpa para alabar a Dios: León Pinelo (1653), y luego sus otros biógrafos, señala que fue un arpa, ejecutada por un agustino, la que acompañó la larga agonía de nuestro Santo. El arpa forma parte de la organografía del suelo lambayecano. 

[5] La fuga es completamente a nuestro Santo Padre. El devoto exalta su presencia en la historia de nuestro pueblo y le pide bendecir a la tierra que lo abrazó en sus momentos más difíciles. Exalta la figura de ser "Apóstol de las Américas", nuevamente el concepto de evangelizador universal aparece.

[6] En este segundo dulce se destaca nuevamente una figura local, el poncho, elemento que abriga al viajero, y describe una escena previa a su llegada a la villa de Zaña: hermanos, es hora de caminar, como sellando su desenlace en los brazos del padre amado. 

miércoles, diciembre 03, 2025

MEDALLAS DE SANTO TORIBIO con motivo de su canonización en 1726

MEDALLAS DE SANTO TORIBIO con motivo de su canonización-

 

Me complace presentar estas medallas acuñadas con motivo de la canonización de santo Toribio en 1726. La medalla debió ser emitida con motivo de la canonización del santo, gran devoto de la Virgen. Había confirmado a  los dominicos Santa Rosa de Lima, san  Juan Masías y san Martín de Porres por lo que la Orden podía haber propagado tal devoción, así como otros.

Beatificado el 28 de junio de 1679 por el Papa Inocencio XI, mediante su Bula "Laudeamus" y canonizado el 10 de diciembre de 1726 por el Papa Benedicto XIII, mediante su Bula "Quoniam Spiritus" junto a  san Francisco Solano, san Luis Gonzaga y san Juan de la Cruz.

Siempre en el anverso figura el Santo y en el reverso el Cristo de Villaquejida, Santa Rosa y la Inmaculada.

 

1.      BEATO THORIBIO MOGROBEIO / CRISTO DE VILLA QVESIDA
- Morfología: Ovalada
- Advocación : Beato Toribio / Cristo de Villa Quesida
- Anverso: Beato Thoribio ( Toribio) como obispo con mitra y halo refulgente , sedente sobre trono de nubes y querubin portando báculo superado por una cruz. con leyenda: B[EATO] THORIBIO MOGROBEIO
- Reverso: Figura de Cristo en la cruz sobre fondo paisaje y arquitecturas, con leyenda : CRISTO DE VILLA. QUESIDA
- Exergo:
- Orden emisora:
- Tamaño : 31 mm X 28 mm
- Datación :s. XVII- XVIII
- Material : Bronce
- Tipo de asa: vuelta.
- Tipo de borde : listel biselado
- Fábrica : fundida

2.      ADVOCACIÓN: SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO / SANTA ROSA DE LIMA.
- Anverso: Figura de medio cuerpo y perfil a izquierda del santo en actitud bendicente, portando mitra y báculo en su mano izquierda.
Leyenda: S[ANTO] • TORIB[IO] • AR[ZOBISPO] • L[IMA]
- Reverso: Busto corto de Santa Rosa de Lima de perfil a izquierda, nimbada, con corona de rosas y vestida como monja de la orden de los predicadores.
Leyenda: S[ANCTA] • ROSA • VIRG[O] • LIM[ENSIS] •
- Orden emisora: Dominicos.
- Tamaño: Ø 17 mm. (con asa 23 x 17 mm.)
- Peso: 3,04 gr.
- Material: Bronce.
- Fábrica: Fundida.
- Tipo de asa: Vuelta.
- Borde: Listel biselado.
- Datación: S. XVIII.

3.      ADVOCACIÓN: SAN TORIBIO DE MOGROVEJO / SANTA ROSA DE LIMA
- Anverso: Imagen de cuerpo entero de San Toribio con mitra y báculo episcopal, en su derecha está una persona arrodillada,. Leyenda: S • TORIBII  MORGROB
- Reverso: Figura de medio cuerpo de Santa Rosa de Lima con hábito dominico coronada de rosas y con Niño Jesus en los brazos, ambos nimbados con halo circular. Leyenda: S •  ROSAM  LIM • CONFIRMAT

4.      ADVOCACIÓN: SANT TORIBIO DE MOGROVEJO / INMACULADA CONCEPCIÓN
- Anverso: Imagen de médio cuerpo y perfil a izquierda de Santo Toribio, portando báculo y mitra. Leyenda: S[ANTO] TORIBIO A[RZOBISPO] LIM[A]
- Reverso: Imagen de frente de la Inmaculada Concepción, con halo de siete estrellas, sobre creciente lunar. Leyenda: B[EATAM] VIR[GO] SIN[E] PEC[CATO] (ORIGINALI CONCEPTA)
- Orden emisora: -
- Material: bronce
- Tamaño: 18,0 x 16,0 mm
- Peso: 2,54 gr
- Fábrica: fundida
- Asa: vuelta y robusta
- Borde: listel biselado
- Datación: s. XVIII

Fuente : https://www.cruces-medallas.com/t975-beato-toribio-de-mogrovejo-cristo-de-villaquejida-r-m-sxvii-o37-sxviii-c14-sxviii-o99?highlight=Toribio

Archivo

Etiquetas

santo toribio de mogrovejo (19) imagenes (12) biografía (5) antonio san cristobal (3) concilio limense (3) eventos (3) anecdotas (2) armando nieto sj (2) carabayllo (2) conferencia (2) enciclopedia catolica (2) evangelización (2) exposicion (2) jose antonio benito (2) juan luis cipriani (2) libros (2) sevilla (2) ucsm (2) ucss (2) IET (1) Meeting per la Amicizia fra i popoli (1) abogado (1) adriano tomasi (1) alfredo saenz (1) angel justo estebaranz (1) antigrama (1) archivo de indias (1) arquetipo (1) arquitectura virreinal (1) bautizo (1) bibliografía (1) capu (1) carlos rosell (1) carlos salinas (1) carta (1) catecismo (1) catedral (1) centro cultural España (1) concha contreras (1) concilio plenario latinoamericano (1) corazon (1) credo (1) crisol de lazos solidarios (1) defensor y padre del indio (1) deperu.com (1) documento (1) eguiguren (1) el dragon (1) enrique llano (1) escatologia (1) facultad de teologia pontifica y civil de lima (1) hogar santo toribio (1) iglesia de san marcelo (1) jmj (1) jose de acosta (1) jose maria iraburu (1) josé antonio del busto (1) las calles de lima (1) lima (1) manuel tovar (1) mezquita catedral de cordova (1) miguel león gómez (1) mision (1) monasterio santa clara (1) mula volteadora (1) multatuli (1) museo de salamanca (1) museo nacional historia pueblo libre (1) nacimiento (1) obispo de quito (1) parroquias (1) patrimonio religioso (1) patrono de los obispos (1) patrono episcopado (1) pectoral (1) ramiro valdivia cano (1) razon (1) reconciliacion (1) reforma (1) revista peruana de historia eclesiastica (1) ruta toribiana (1) san francisco de borja (1) sermon (1) severo aparicio (1) señor de los milagros (1) sinodos diocesanos (1) sínodo de piscobamba (1) takillakkta (1) telejuan19 (1) teologia conciliar (1) tomas morales sj (1) trento (1) valladolid (1) via conciliar (1) video (1) visitas (1)

Instituto de Estudios Toribianos Copyright © 2011 | Template created by O Pregador | Powered by Blogger Adaptado por: Angel Santa María (angelomar@outlook.com)